Rosario vive horas de tensión tras el brutal asesinato de Andrés "Pillín" Bracamonte, histórico líder de la barra brava de Rosario Central, ocurrido a una cuadra del estadio auriazul y en plena efervescencia del partido contra San Lorenzo. Este homicidio, que revive los fantasmas de la violencia en la ciudad, pone en foco a Los Menores, un grupo barrial violento con presuntos vínculos en el narcotráfico. La emboscada a Pillín plantea un posible rebrote de violencia de proporciones incalculables en una ciudad que había logrado disminuir los índices de asesinatos en los últimos seis meses.