La jornada del martes fue un día mortal para los residentes palestinos, una bomba de gran expansión cayó sobre el Hospital Al-Ahli al-Arabi que refugiaba a niños, mujeres, y enfermos causando la muerte de centenares de personas y miles de heridos. El portavoz del Ministerio de Salud de Gaza sostuvo que el ataque aéreo fue de Israel, pero los israelíes señalaron que lo causo el grupo de la Jihad Islámica Palestina. Mientras los altos mandos se acusan, la ayuda humanitaria sigue restringida, y miles de ciudadanos palestinos continúan sin agua, electricidad, y alimentos.