Con la confirmación oficial, el país declaró 40 días de luto y quedó bajo un escenario de guerra abierta, mientras continúan los intercambios de ataques.
La muerte del máximo referente político y religioso marca uno de los episodios más críticos para la República Islámica desde 1979.
Confirmación oficial y reacción internacional
La noticia fue difundida por medios estatales iraníes horas después de que autoridades estadounidenses e israelíes dieran por hecho el fallecimiento.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la operación fue “quirúrgica” y sostuvo que el ataque alcanzó también a familiares directos del líder iraní. “La campaña continuará hasta que sea necesario”, declaró.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, señaló que los informes de inteligencia indicaban un colapso en la estructura de mando iraní.
Autoridades israelíes confirmaron además la muerte de Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa iraní, y de Mohamed Pakpur, jefe de las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria.
Víctimas y daños en Irán
La Media Luna Roja reportó al menos 200 muertos y más de 700 heridos en distintas ciudades iraníes tras los bombardeos.
Entre los hechos más graves se informó el impacto de proyectiles en una escuela de niñas en el sur del país, con víctimas fatales, lo que generó condenas de organismos humanitarios internacionales.
Las cifras podrían actualizarse en las próximas horas, mientras continúan las tareas de rescate y asistencia.
Contraataque y tensión regional
Antes de confirmar la muerte de Jamenei, las fuerzas iraníes lanzaron una ofensiva con misiles y drones contra bases militares de Estados Unidos en Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el representante iraní advirtió que todos los activos “hostiles” seguirán siendo considerados objetivos militares mientras continúe lo que calificó como “agresión contra la soberanía nacional”.
El intercambio de ataques amplió el conflicto a varios puntos estratégicos de la península arábiga.
Proceso de sucesión bajo presión
Con el inicio del duelo nacional, la atención se concentra ahora en la Asamblea de Expertos, órgano encargado de designar al nuevo líder supremo.
El proceso se desarrolla en un contexto de infraestructura afectada y tensión militar activa, lo que agrega incertidumbre institucional.
La transición de liderazgo en medio de un conflicto abierto será determinante para el futuro político de Irán y para la estabilidad regional, en un escenario que mantiene en alerta a la comunidad internacional.



