A las 14.30, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, dio por fracasada la sesión. El tablero registró 121 diputados presentes, ocho menos de los 129 necesarios para alcanzar el quórum reglamentario.
La convocatoria había sido impulsada por bloques opositores en un contexto de creciente tensión por el DNU 70/23, que modificó y derogó cientos de normas, y tras una decisión de la Corte Suprema vinculada con la Ley de Tierras. También estaban previstos el tratamiento de la emergencia en discapacidad y proyectos relacionados con el endeudamiento de las familias.
La jornada coincidió con la quinta Marcha Federal Universitaria, que concentró una importante movilización frente al Congreso. Sin embargo, las ausencias de legisladores de distintos bloques y de representantes vinculados con gobernadores cercanos a la Casa Rosada terminaron por impedir el inicio del debate.
Rizzotti y Zigarán, dos ausencias que abren interrogantes
Entre los diputados que no se presentaron estuvieron los jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, ambos de la UCR. Sus inasistencias adquirieron relevancia en una sesión que buscaba reunir a distintos sectores opositores para discutir medidas impulsadas por el Ejecutivo nacional.
El caso de Zigarán sumó un elemento particular: la legisladora jujeña había firmado el pedido de sesión. Su ausencia planteó un interrogante político sobre el cambio entre respaldar formalmente la convocatoria y no estar presente cuando debía comenzar el debate.
En el ámbito parlamentario también circuló una interpretación que vinculó las ausencias con el viaje de Javier Milei a París, al que había sido invitado el gobernador jujeño, Carlos Sadir, para participar del Argentina Week. Según consignó la cobertura periodística de la jornada, un compañero de bloque ironizó sobre esa coincidencia al señalar que París había tenido su encanto.
La referencia alimentó las especulaciones sobre los vínculos entre los legisladores radicales, el mandatario provincial y el Gobierno nacional. Sin embargo, no hubo una explicación oficial de Rizzotti ni de Zigarán que permita confirmar que esa haya sido la razón de sus inasistencias.

El peso de los gobernadores en una sesión que no prosperó
Las ausencias jujeñas se produjeron en un escenario más amplio de negociaciones políticas. Además de legisladores de la UCR y del PRO, faltaron representantes de bloques provinciales y de espacios que integran Provincias Unidas, una de las bancadas que había participado de la convocatoria opositora.
El faltazo de diputados que responden a gobernadores cercanos al oficialismo fue fundamental para que la oposición no alcanzara el número necesario. En cambio, los tres representantes de Catamarca vinculados con el gobernador Raúl Jalil sí estuvieron presentes, en una señal de que las posiciones de los mandatarios provinciales no fueron uniformes.
La discusión expuso las dificultades de la oposición para transformar los cuestionamientos al Gobierno en una mayoría parlamentaria. También volvió a mostrar el peso de los acuerdos entre la Casa Rosada y las provincias, en momentos en que se negocian recursos, el Presupuesto y eventuales alianzas políticas.
Discapacidad, endeudamiento y tierras, sin debate
La caída de la sesión dejó sin tratamiento el temario previsto. Uno de los puntos centrales era la prórroga de la emergencia en discapacidad, reclamada por sectores que advierten sobre las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad y sus familias.
También se buscaba discutir iniciativas para atender el endeudamiento familiar, una problemática que la oposición vinculó con el deterioro de los ingresos y las dificultades económicas de millones de argentinos.
El tercer eje era el DNU 70/23, con especial atención a la derogación de la Ley de Tierras. La decisión judicial que mantuvo vigente ese aspecto del decreto había reactivado los cuestionamientos opositores y la intención de llevar nuevamente el tema al recinto.
Tras el fracaso de la convocatoria, diputados opositores realizaron expresiones en minoría. El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, cuestionó la falta de respuestas para las personas con discapacidad y las familias endeudadas. Otros legisladores apuntaron contra quienes no asistieron y advirtieron sobre las consecuencias de impedir el debate parlamentario.
Martín Menem, por su parte, defendió la posición del oficialismo en redes sociales y sostuvo que la oposición había intentado frenar el rumbo del Gobierno.
La pregunta que queda para los representantes de Jujuy
La sesión no llegó a comenzar, pero las ausencias dejaron una discusión política que excede el resultado parlamentario. En el caso de los diputados jujeños, el interrogante pasa por su posicionamiento frente a una agenda que incluía derechos sociales, dificultades económicas y una de las principales herramientas normativas del Gobierno nacional.
La situación de Zigarán tiene un componente adicional por haber firmado el pedido de convocatoria. En cuanto a Rizzotti, su ausencia también lo ubicó entre los legisladores radicales que no acompañaron presencialmente el intento opositor de abrir el debate.
Por ahora, sin explicaciones públicas de ambos, no es posible establecer si las inasistencias respondieron a una decisión política coordinada, a compromisos previos o a otros motivos. Lo concreto es que ninguna de las dos bancas jujeñas estuvo ocupada cuando la oposición necesitaba reunir 129 diputados.




