Por primera vez desde su sanción, comenzó a aplicarse en Jujuy la normativa que permite recuperar inmuebles utilizados para el fraccionamiento, acopio, venta y distribución de estupefacientes.

El primer caso se concretó en Alto Comedero, donde un inmueble que era utilizado como punto de venta de drogas quedó, luego de la intervención judicial, a disposición del Estado provincial.

A partir de ahora, las autoridades deberán analizar cuál será el destino más conveniente para el lugar, con el objetivo de que el espacio deje de estar vinculado a la actividad delictiva y pueda ser utilizado en beneficio de la comunidad.

La normativa fue impulsada por el diputado provincial Adriano Morone, quien destacó la importancia de que la herramienta legal pueda comenzar a aplicarse de manera concreta, “En esta casa vendían droga y hoy, por primera vez, estamos viendo cómo una ley que impulsamos y aprobamos en la Legislatura se convierte en una herramienta concreta para recuperar los espacios que el narcotráfico ocupa en nuestros barrios”, expresó.

Morone sostuvo además que la medida forma parte de una estrategia provincial para profundizar la lucha contra el narcotráfico, que no se limita únicamente a detener a quienes comercializan estupefacientes, sino que también busca intervenir sobre los espacios utilizados para desarrollar estas actividades.

En ese sentido, destacó la decisión política del gobernador Carlos Sadir y del Gobierno de Jujuy de avanzar sobre los distintos elementos vinculados al delito, “Para hacerlo no alcanza solamente con detener al que vende droga. También tenemos que recuperar los lugares que el narcotráfico ocupa en nuestros barrios”, señaló el legislador.

La ley contempla distintas medidas sobre los inmuebles relacionados con el narcomenudeo, de acuerdo con las características de cada caso y su situación jurídica.

En este primer procedimiento, el inmueble quedó bajo disposición del Estado provincial y se evaluarán las alternativas para definir su futura utilización.

“Lo importante es que un lugar que estaba vinculado a la venta de drogas deja de estar al servicio del delito y pasa a estar a disposición de la comunidad”, remarcó Morone.

De esta manera, Jujuy comenzó a poner en práctica una herramienta que busca que los espacios utilizados por el narcotráfico puedan ser recuperados y destinados a otros fines, una vez cumplidos los procedimientos judiciales correspondientes.