Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista con el diario británico The Sun, en medio de la renovada tensión diplomática entre Buenos Aires y Londres por el reclamo de soberanía y la explotación de hidrocarburos en el archipiélago.
Streeting sostuvo que las recientes acciones del gobierno de Javier Milei, entre ellas las medidas contra empresas vinculadas a la actividad petrolera en las islas y su discurso ante Naciones Unidas, forman parte de un reclamo argentino que, según afirmó, se repite desde hace décadas.
La advertencia de Londres
El funcionario británico sostuvo que Argentina no cuenta con capacidad militar para tomar las islas, mientras que aseguró que el Reino Unido sí tiene los medios para defenderlas.
“Gran Bretaña sí tiene la capacidad de defenderlas”, afirmó Streeting, según la entrevista difundida por el medio británico. También planteó que Londres podría enviar tropas a las Malvinas en caso de un ataque argentino.
La posición británica coincide con la línea expresada recientemente por el Gobierno del Reino Unido, que sostiene que los habitantes del archipiélago tienen derecho a determinar su propio futuro y que el compromiso británico con las islas es “absoluto e inquebrantable”.
La referencia a 1982 remite a la guerra del Atlántico Sur, aunque el conflicto de soberanía entre ambos países es anterior y continúa sin una solución bilateral.
La respuesta de Milei ante la ONU
Las declaraciones de Streeting se producen pocos días después de que Milei llevara nuevamente el reclamo argentino por Malvinas a la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El Presidente afirmó que Malvinas constituye para Argentina una “causa nacional” y reclamó al Reino Unido que retome las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
Además, el Gobierno argentino avanzó durante septiembre con procedimientos sancionatorios contra empresas y personas vinculadas a actividades hidrocarburíferas en las islas y envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Hidrocarburos, el otro frente de la disputa
El conflicto también tiene un componente económico. Argentina cuestiona la explotación de hidrocarburos en áreas que considera parte de su territorio y adoptó medidas contra empresas que participan de esas actividades.
Desde Londres, en cambio, se defendió la actividad hidrocarburífera y se volvió a reivindicar la posición británica sobre el archipiélago y el principio de autodeterminación de sus habitantes.
Así, el intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos suma un nuevo capítulo a una disputa que permanece abierta 44 años después de la guerra de 1982, mientras Argentina mantiene su reclamo por la vía diplomática y el Reino Unido reafirma su posición sobre el control de las islas.




