La salida se produce después de un prolongado período de incumplimientos que afectó especialmente a los pasajeros que tenían como destino la provincia. Durante las últimas semanas, los vuelos hacia Jujuy aparecieron reiteradamente como cancelados en los sistemas aeroportuarios.

El problema no es nuevo. La compañía viene atravesando desde el año pasado una seguidilla de dificultades operativas que se profundizaron durante 2026 y terminaron repercutiendo directamente en las rutas que conectan a Jujuy con otros puntos del país.

Una crisis que se profundizó en julio

El momento más crítico se registró en julio, cuando Flybondi suspendió durante varios días la totalidad de sus servicios, incluso durante el fin de semana largo. La interrupción alcanzó rutas hacia Jujuy, Bariloche, Córdoba y Neuquén.

Fuentes del sector aeronáutico vincularon parte de esas dificultades con problemas para abastecerse de combustible, aunque también señalaron un escenario financiero complejo que compromete el funcionamiento de la empresa.

El consultor aeronáutico Carlos Vázquez explicó que los vuelos programados hacia Jujuy y Bariloche fueron cancelados, mientras que el gremio APA denunció que la compañía acumuló 107 vuelos cancelados, despidió a más de 40 trabajadores y mantiene pagos pendientes con parte de su personal.

Jujuy busca reemplazo para no perder conectividad

La salida de Flybondi representa un nuevo reto para la conectividad aérea de Jujuy. La preocupación es mayor porque la compañía había inaugurado hace apenas unos meses la ruta directa Jujuy-Córdoba, presentada en su momento como una alternativa para fortalecer el movimiento turístico y comercial.

Ante el nuevo escenario, las autoridades provinciales comenzaron a evaluar opciones para cubrir el espacio que deja la low cost. Entre las alternativas aparecen JetSmart y Joy Airline, mientras también se analiza el rol que podrían asumir otras compañías que ya operan en el aeropuerto jujeño.

Para los pasajeros que tenían vuelos reservados, en tanto, persiste la incertidumbre sobre las reprogramaciones y eventuales devoluciones de pasajes.

La salida de Flybondi no solo modifica el mapa de vuelos del aeropuerto jujeño: también abre una disputa por un mercado estratégico para el turismo y la actividad económica provincial. Ahora, la clave será saber qué aerolínea toma el lugar que quedó vacante y con qué frecuencia.