La relación diplomática entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión en los últimos años. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva resolvió retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y reducir el nivel de representación diplomática en el país, una medida inédita que marca un fuerte deterioro del vínculo bilateral.

De acuerdo con fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, mientras persistan las actuales condiciones políticas, Bitelli no regresará a la Argentina y la embajada brasileña quedará a cargo de un encargado de negocios, sin la presencia de un embajador de carrera.

En paralelo, la Cancillería brasileña convocó al embajador argentino en Brasil, Carlos Raimondi, para expresar formalmente el malestar del gobierno de Lula por los recientes acontecimientos.

Los dichos de Milei que desencadenaron la crisis

La decisión de Brasil se produjo luego de la visita del presidente Javier Milei al país vecino para respaldar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro.

Durante su participación en ese acto, el mandatario argentino lanzó duras críticas contra Lula da Silva, a quien calificó de "ladrón", "presidiario" y "basura socialista". También cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien insultó con fuertes descalificaciones.

Desde el gobierno brasileño interpretaron esas declaraciones como una injerencia en asuntos internos y consideraron especialmente grave que los cuestionamientos fueran realizados en territorio brasileño y dirigidos tanto al presidente como a un integrante del máximo tribunal de justicia.

Defensa de Jair Bolsonaro

La tensión bilateral se profundizó además por el respaldo público que Milei brindó al expresidente Jair Bolsonaro, a quien describió como un "amigo injustamente encarcelado".

Bolsonaro cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado a más de 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado ocurrido en enero de 2023 contra el gobierno de Lula da Silva.

Con la decisión de retirar a su embajador y reducir la representación diplomática en Buenos Aires, Brasil envió una contundente señal de rechazo a las declaraciones del presidente argentino, en un contexto de creciente tensión política entre ambos gobiernos que amenaza con afectar la relación bilateral.