La Cámara de Diputados dará inicio este miércoles al tratamiento del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una de las principales iniciativas impulsadas por el presidente Javier Milei para consolidar su política económica y monetaria.
El debate comenzará a las 15 en un plenario de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda, donde funcionarios del Poder Ejecutivo expondrán los principales lineamientos de la propuesta enviada por el Gobierno al Congreso.
El eje central del proyecto consiste en redefinir el rol del Banco Central, eliminando los múltiples objetivos que actualmente contempla su Carta Orgánica y estableciendo como único mandato la preservación del valor de la moneda. En ese marco, también se prohíbe el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión monetaria.
Según los fundamentos de la iniciativa, el objetivo es reconocer que la inflación tiene un origen monetario y que la autoridad monetaria no debe intervenir en otras funciones ajenas a su misión principal.
La reforma también incorpora una serie de restricciones para impedir la asistencia financiera al sector público. Entre ellas, prohíbe los adelantos transitorios al Tesoro Nacional, los préstamos a las provincias, el uso de letras intransferibles y limita la distribución de utilidades únicamente a las ganancias reales obtenidas por la entidad.
Además, el proyecto elimina las atribuciones del Banco Central para orientar el crédito hacia sectores específicos o implementar políticas crediticias diferenciadas, al considerar que esas funciones corresponden a organismos de fomento y no a una autoridad monetaria.
Otro de los puntos destacados es el fortalecimiento de la autonomía del organismo. La iniciativa establece que el presidente y los directores del Banco Central solo podrán ser removidos por el Poder Ejecutivo con la aprobación de ambas cámaras del Congreso mediante una mayoría especial de dos tercios de los miembros presentes.
Asimismo, se propone derogar el artículo que habilita la participación del ministro de Economía, o de un representante de esa cartera, en las reuniones del directorio del Banco Central con voz, aunque sin voto. Desde el Gobierno sostienen que esta modificación permitirá reforzar la independencia institucional de la entidad y reducir la influencia del Poder Ejecutivo en las decisiones de política monetaria.
El oficialismo considera que la reforma representa un paso clave para institucionalizar el principio de emisión cero y consolidar un Banco Central con mayor autonomía, orientado exclusivamente a garantizar la estabilidad de la moneda.




