La herramienta reemplaza al DEBIN y busca establecer un mecanismo más seguro para el cobro de préstamos, con autorización expresa del cliente y límites para evitar débitos abusivos.
Sin embargo, el sistema llega con una expectativa moderada. Fuentes del sector bancario anticiparon que su utilización será limitada, principalmente porque solo permite cobrar desde la cuenta en la que fue depositado originalmente el crédito.
Cómo funcionará el nuevo mecanismo
El CCT fue creado mediante una resolución del BCRA firmada el 2 de marzo y los bancos y proveedores habilitados tuvieron plazo hasta el 31 de agosto para adaptar sus sistemas.
El mecanismo permite que el prestamista debite la cuota únicamente de la cuenta asociada al desembolso del crédito, siempre que exista un consentimiento explícito y otorgado una sola vez por parte del cliente.
El usuario también podrá revocar esa autorización de manera inmediata, tanto ante el prestamista como ante el banco o proveedor de la cuenta.
Además, el sistema establece un máximo de tres intentos de cobro por cuota. Habrá un primer débito y hasta dos reintentos, a las 48 y 96 horas.
El cliente deberá recibir también una notificación electrónica durante el día hábil previo al débito.
El límite que ven los bancos
El principal problema que advierten las entidades es que el sistema no permite cobrar desde cualquier cuenta del deudor.
Si una persona recibe un préstamo en una cuenta bancaria y posteriormente mueve sus fondos hacia otra entidad, el prestamista no podrá utilizar el CCT para intentar cobrar desde esa segunda cuenta.
El escenario genera dudas especialmente en el caso de las billeteras virtuales. Desde el sector bancario señalan que muchas cuentas CVU suelen tener poco saldo disponible porque los usuarios trasladan el dinero hacia fondos de inversión de corto plazo para obtener rendimiento.
Por ese motivo, las entidades consideran que el mecanismo podría resultar más útil para financieras que ya desembolsan préstamos directamente en cuentas bancarias.
No cambia la situación de los morosos
La puesta en marcha del CCT tampoco modifica la situación de quienes actualmente tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones.
Según los datos citados por el sector, alrededor de 6 millones de personas tienen actualmente problemas para pagar sus créditos.
El nuevo mecanismo fue diseñado antes de que se profundizara ese escenario y no constituye una solución para quienes ya acumulan atrasos.
Entre sus características también figura un límite para evitar el sobreendeudamiento. La relación entre la cuota y los ingresos no podrá superar el 30% al momento de otorgarse el crédito.
El CCT comenzará así una nueva etapa dentro del sistema financiero argentino, aunque su verdadero alcance dependerá de cuántas entidades decidan incorporarlo y de la capacidad del mecanismo para garantizar fondos disponibles al momento del cobro.




