Situación actual y análisis:
Las negociaciones entre Casa Rosada y los gobernadores terminaron de delinear la arquitectura política del Congreso. El dato central es que La Libertad Avanza logró conformar un bloque robusto tanto en Diputados como en el Senado, con capacidad suficiente para marcar agenda legislativa durante 2026.
Tres elementos clave definen el nuevo tablero:
1- LLA supera al peronismo en Diputados
Por primera vez desde el inicio de la administración Milei, el oficialismo queda con un bloque más numeroso que el peronismo en la Cámara baja. Esto no implica control total, pero sí cambia la dinámica: LLA podrá iniciar debates, ordenar sesiones y negociar desde un lugar de mayor fortaleza.
2- El rol de las fuerzas intermedias: Provincias Unidas y PRO
En el tercer escalón aparece Provincias Unidas -que, pese a las expectativas previas, quedó con una representación más acotada- y un PRO debilitado, tras varias bajas por fugas hacia el oficialismo o hacia espacios provinciales.
Aun así, ambos serán actores centrales en los acuerdos parlamentarios, especialmente cuando se requieran mayorías especiales.
3- El Senado se vuelve un territorio negociado
La bancada libertaria creció, aunque no en la misma proporción que en Diputados. El oficialismo dependerá del apoyo parcial de gobernadores y bloques provinciales para avanzar con iniciativas clave. La buena sintonía lograda en las últimas semanas con la mayoría de los mandatarios subnacionales será decisiva.
Lo que viene: presupuesto, extraordinarias y el inicio del “segundo tiempo”
La agenda legislativa de diciembre y enero ya está delineada:
- Aprobación del Presupuesto 2026, sin grandes focos de conflicto a la vista.
- Convocatoria a sesiones extraordinarias, donde el Gobierno pretende incluir los primeros proyectos estructurales de su nuevo ciclo.
Sin turbulencias inmediatas en el horizonte, la Casa Rosada se prepara para acelerar. La lectura interna es clara: después de un año inicial de tensión, desgaste y reacomodamiento, llegó el momento de mostrar victorias concretas, ordenar la gestión y empezar a desplegar la segunda etapa del proyecto político.
El margen legislativo mejorado no garantiza éxitos automáticos, pero sí ofrece condiciones más favorables que las del año anterior. La clave será sostener el equilibrio entre negociaciones políticas, acuerdos con gobernadores y la necesidad de resultados rápidos para consolidar gobernabilidad.
Claves de lo que viene:
- Presupuesto 2026: primera prueba real del nuevo equilibrio legislativo.
- Extraordinarias de verano: el Gobierno buscará iniciar su agenda de reformas.
- Negociación con gobernadores: determinante para transformar mayorías circunstanciales en mayorías estables.
*- Por Pablo Pérez Paladino
Consultor Político | Director de Enter Comunicación



