¿Es tan simple? Claro que no. Hay tres factores que pueden romper esa ilusión:
- Errores políticos del gobierno, que han aparecido cada vez que la Casa Rosada se sintió invencible.
- Fragilidad del esquema económico, dependiente del humor de los mercados en modo “elijo creer”.
- Inestabilidad internacional y el factor Trump, que enfrentará elecciones de medio término en un año con el tablero desfavorable, algo que podría complicar la segunda mitad de su mandato justo cuando Argentina entre de lleno en su propio ciclo presidencial.
Mientras nada de eso estalle -o no lo haga con suficiente fuerza-, el mantra será: larga vida al rey. Larga vida en Argentina significa apenas unos meses, pero alcanza para avanzar.
La mayoría de los actores políticos, económicos, sindicales y mediáticos converge en la misma lectura: el gobierno tiene buenas chances de aprobar sus reformas estructurales. La Cámara de Diputados aparece como terreno relativamente llano; el Senado, más empinado, pero no inaccesible. En todos los casos, con moderaciones, pero con luz verde al final del trámite.
El clima de prudencia es tan marcado que seis gobernadores peronistas -hasta ahora filo K- han decidido dejar las espadas en la vaina. Soldado que huye sirve para otra guerra. Buenos Aires, La Pampa, Tierra del Fuego, La Rioja, Santiago del Estero y Formosa llegaron a la conclusión de que no es tiempo de hacerse los duros. La decisión responde a cuatro razones de peso:
- La LLA ganó en dos de esas provincias, empató en otras dos y perdió en dos.
- La mitad de las provincias agravaron su situación fiscal en 2025 por razones electorales, y ahora necesitan auxilio nacional.
- Los seis gobernadores tienen aspiraciones de continuidad o proyección nacional. Si Milei se consolida, la confrontación pierde sentido.
- La señal hacia Cristina es clara: tu poder de fuego ya no es el de antes.
Por supuesto, no todo es alegría en Balcarce 50. El saldo comercial externo fue el más estrecho en cinco meses, la causa Andis avanza, y el propio Caputo reconoce que los otros 20.000 millones de dólares prometidos para blindar reservas tal vez no lleguen. La traducción es simple: hasta acá; ahora veamos cómo se portan.
Como contracara, el Índice de Confianza del Consumidor marcó dos meses consecutivos de crecimiento. El efecto ganador: el oficialismo arrasó en las elecciones de medio término y parte de la sociedad interpreta eso como un aval a la gestión. La curiosidad: el crecimiento más fuerte se vio en los sectores de ingresos bajos. Los seis gobernadores, por cierto, también leen ese dato.
Mientras tanto, el debate técnico gira en torno a qué mirar: ¿cuenta corriente o cuenta capital? Para el gobierno, la cuenta capital -los dólares que están en la plaza, propios o prestados- es lo decisivo. Para la mayoría de los economistas, lo irrenunciable es la cuenta corriente, el flujo duro de ingresos y egresos. Como Milei consiguió un respirador planetario tamaño XXL, la discusión es, por ahora, casi bizantina. Pero 2018 está demasiado fresco como para olvidar que a veces el cielo despejado es apenas la antesala de la tormenta.
Entonces, ¿el gobierno avanza hacia el arco sin arquero y con los planetas alineados? Por ahora, la postal se parece bastante. La combinación “dólares sobrantes + triunfo electoral + oposición desarticulada” es más rara que un eclipse bien coreografiado. Milei se impuso en un escenario donde cualquier candidato convencional habría naufragado.
Si ese es el cuadro, ¿Santilli tiene pista libre para brillar como el gran negociador exógeno dentro de un oficialismo endogámico? ¿Caputo aceptará todo lo que el nuevo ministro promete en su nombre? El “Colo” es astuto, dúctil, sociable, eficaz, y entiende la liturgia política mejor que muchos libertarios. La fauna política lo reconoce como “uno de los nuestros”. También es cierto que ya probó el sabor amargo de las desprolijidades del poder libertario. ¿Tendrá cintura? Karina y los Menem lo respaldan, pero el joven maravilla busca seducirlo para sumarlo a su órbita. Terreno resbaladizo. Francos cayó en ese laberinto. Karina -la hermanísima- es quien realmente conduce la política del gobierno y aspira a más. Y no suele soltar lo que controla.
En medio de este clima de expectativas, el dato color: la tienda que abrió Decathlon en Vicente López fue la que más vendió en el mundo por segundo fin de semana consecutivo. Para el kirchnerismo, la consigna histórica sigue siendo “Liberación o Dependencia”. Para la sociedad, al parecer, la fórmula mutó a “Decathlon o Dependencia”. Ansias de dejar atrás la pobreza, por el camino que sea.
Ahí también, más allá de las urnas, está parte del triunfo de Milei.
*- Por Carlos Fara
Consultor político. Especialista en opinión pública, campañas electorales y comunicación



