“Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos”, sostuvo Streeting al invocar el argumento de la autodeterminación de los kelpers, rechazado históricamente por la Argentina por tratarse de una población implantada tras la ocupación de las islas.

El ministro también vinculó el discurso de Milei con la política interna argentina. “La declaración de Milei durante la noche nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas”, escribió en la red social.

Streeting insistió en que “nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable”, reforzando la postura oficial del Reino Unido frente a la disputa de soberanía.

Por su parte, Milei había anunciado en cadena nacional un endurecimiento de las sanciones contra las compañías que participen en explotaciones petroleras y de recursos naturales en las islas, en un intento de presionar sobre la cuestión de soberanía.

La respuesta británica se suma a la tensión diplomática que persiste en torno al archipiélago, donde ambos países mantienen posiciones irreconciliables desde la guerra de 1982.  

Con información de: Página|12