La concentración comenzó en Plaza Belgrano, desde donde los manifestantes recorrieron calles del microcentro hasta regresar al principal espacio público de la capital jujeña.
La protesta reunió a dirigentes de izquierda, movimientos sociales, organizaciones de derechos humanos, agrupaciones estudiantiles, gremios y colectivos de artistas, que reclamaron un paro general y plantearon la necesidad de profundizar la movilización contra el Gobierno nacional.
Vilca encabezó la movilización
La marcha tuvo entre sus principales referentes a los diputados provinciales Alejandro Vilca, Natalia Morales y Gastón Remy (FIT), también dirigentes populares como Sebastián Copello, Gonzalo Maurín e Iván Blacutt y representantes de distintas organizaciones, entre ellas el CEDEMS, conducido por Mercedes “Mecha” Sosa.
Bajo la consigna “organizar la bronca para derrotar a Milei”, los manifestantes plantearon avanzar hacia lo que definieron como la “derrota de Milei, sus cómplices y su plan motosierra”.
Durante el acto de cierre se leyó un documento con fuertes cuestionamientos al modelo económico del Gobierno nacional, pero también críticas dirigidas a gobernadores, sectores del peronismo y la conducción de la CGT.
La convocatoria jujeña se realizó en adhesión a una jornada nacional que buscó visibilizar, según sus organizadores, el malestar de sectores que consideran que “el argentino está cansado de este gobierno nacional de Milei”.
Reclamos por empleo, salud y universidades
El documento final definió la movilización como una expresión de una “bronca que crece desde abajo” y vinculó esa situación con el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo.
Las organizaciones denunciaron además el desfinanciamiento de hospitales, el impacto del ajuste sobre universidades, docentes, estudiantes y científicos, la reducción de asistencia alimentaria a comedores comunitarios y las políticas dirigidas al sector de discapacidad y jubilados.
“No son errores ni excesos aislados. Es un plan de guerra contra el pueblo trabajador”, sostuvo la proclama difundida durante la movilización.
También cuestionaron al Gobierno por la sucesión de crisis y escándalos políticos, entre ellos el denominado caso $LIBRA, las controversias vinculadas a Adorni y distintas denuncias de corrupción que, según el documento, “alcanzan a lo más alto” del oficialismo.
La jornada dejó así una nueva postal de la conflictividad política y social en Jujuy, con la izquierda buscando transformar el malestar expresado en las calles en mayor organización sindical y movilización contra las políticas del Gobierno nacional.




