La visita de seis diputados nacionales de La Libertad Avanza a represores condenados por delitos de lesa humanidad, entre ellos Alfredo Astiz, Adolfo Donda y Antonio Pernías, generó una fuerte controversia. Según fuentes cercanas al presidente Javier Milei, se está considerando la expulsión de estos legisladores de sus bancas, ya que se calificó como un hecho "intolerable". Este incidente resaltó nuevamente las diferencias entre Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, conocida defensora de los militares condenados.