El sector referenciado en la senadora nacional Carolina Moisés, alineada con Sáenz, había quedado en una posición favorable para quedarse con la conducción del PJ. La Junta Electoral partidaria había dejado en pie únicamente la lista encabezada por Carlos de Aparici, del espacio político de Moisés.
Pero el escenario cambió el último jueves. La lista Celeste y Blanca Nº 2, encabezada por el diputado provincial Rubén Rivarola, llevó su reclamo hasta la Cámara Nacional Electoral. El tribunal concedió un recurso con efecto suspensivo y ordenó al juez federal Esteban Hansen suspender el proceso electoral hasta que exista una resolución definitiva.
Así, cuando el espacio cercano a Sáenz parecía encaminado a controlar el justicialismo jujeño, la Justicia volvió a poner la interna en pausa.
Un PJ intervenido desde 2023
El Partido Justicialista de Jujuy permanece intervenido desde julio de 2023 y durante estos tres años atravesó diferentes conducciones.
En una primera etapa fueron designados como interventores el exministro de Seguridad Aníbal Fernández y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez. En abril de 2026, el juez Hansen los reemplazó por un interventor judicial, Ricardo Villada, dirigente enrolado en las filas de Sáenz.
Posteriormente, la Cámara Nacional Electoral ordenó relevar a Villada y fue designado el mendocino Federico Prieto, quien convocó a las elecciones previstas para este domingo.
La disputa llegó entonces al armado de las listas. Mientras el sector vinculado a Moisés logró sostener su nómina, la lista de Rivarola, en la que confluyen distintos sectores del peronismo jujeño, quedó inicialmente afuera.
Rivarola apeló esa decisión y consiguió que la Cámara Nacional Electoral habilitara su reclamo con efecto suspensivo. De esta manera, la elección quedó detenida hasta que se resuelva la controversia.
El antecedente que mira Jujuy
Lo que ocurre en Jujuy tiene un antecedente directo en Salta. Allí, el espacio político de Sáenz ya consiguió quedarse con la conducción del Partido Justicialista después de una extensa etapa de intervención.
El PJ salteño había sido intervenido por el justicialismo nacional a comienzos de 2025, cuando la conducción de Cristina Kirchner cuestionó, entre otros motivos, el respaldo de legisladores nacionales salteños a iniciativas del presidente Javier Milei.
Por la intervención pasaron Sergio Berni, María Luz Alonso, Pablo Kosiner y Nora Canunni, hasta que la jueza federal María Servini desplazó esa conducción y designó como interventor a José Luis Gambetta, dirigente vinculado a Sáenz y al exsenador Juan Carlos Romero.
Gambetta convocó a elecciones para el 2 de agosto, pero solamente se presentó una lista. La nómina respondía al gobernador salteño y estaba encabezada por el exsenador nacional Julio Argentino San Millán, actual representante de Relaciones Internacionales del Gobierno de Salta, quien ya asumió la conducción partidaria.
Desde ese sector sostienen que el PJ salteño volvió a la normalidad y que los sectores vinculados al kirchnerismo quedaron fuera de la nueva conducción.
Una disputa que cruza la frontera
El dato político que deja el proceso es que el armado de Sáenz logró controlar el PJ de Salta y estuvo a un paso de repetir la jugada en Jujuy.
La diferencia es que en territorio jujeño la definición quedó suspendida por la Justicia y la disputa interna continúa abierta.
Para el sector de Rivarola, el fallo permite mantener la pelea por la conducción partidaria. Del otro lado, la lista vinculada a Moisés conserva una posición de fuerza y aguarda la resolución que permita definir cómo continúa el proceso electoral.
Por ahora, el mapa del peronismo norteño queda con una certeza y una incógnita: en Salta, Sáenz ya tiene el control del PJ; en Jujuy, su avance quedó frenado, pero la disputa está lejos de terminar.




