El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró la medida y aseguró que “esto nos permitirá refinanciar deuda más cara por deuda más barata, reduciendo el costo financiero para todos los argentinos”. Según el comunicado oficial, el plan contempla más de 5.000 millones de dólares para operaciones soberanas con el sector público y alrededor de 2.200 millones de dólares en inversiones privadas a través de BID Invest.

El presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, destacó los avances del país en materia económica y señaló que “el gobierno y el pueblo argentino han hecho un gran esfuerzo para estabilizar su economía y avanzar reformas para el crecimiento”. Agregó que el organismo busca acompañar esta etapa “apoyando reformas, movilizando inversión privada y desarrollando la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento”.

Los fondos estarán destinados a fortalecer la infraestructura social y productiva, mejorar el acceso a servicios de salud, impulsar la economía digital y financiar a micro, pequeñas y medianas empresas. También se prevén proyectos sostenibles en agroindustria, manufactura de exportación y en sectores estratégicos como el litio. En el ámbito público, se priorizará la gestión fiscal, la modernización tributaria y la mejora de la calidad del gasto, además de recursos para seguridad ciudadana, justicia y servicios esenciales como energía y protección social.