La operación incluye dos bonos en dólares, AO27 y AO28, cuyos montos fueron ampliados de 250 a 350 millones de dólares cada uno, después de la fuerte demanda registrada en la última subasta. Además, se prevé una segunda vuelta por 100 millones de dólares en cada instrumento, completando así el total de 900 millones.
Mientras tanto, las negociaciones con bancos privados para obtener un préstamo respaldado por garantías del BID y el Banco Mundial por 4.500 millones de dólares aún no muestran avances. Tampoco se definió cuándo el FMI aprobará el desembolso pendiente de 1.000 millones de dólares de la última revisión.
En paralelo, el Tesoro enfrenta vencimientos en pesos por 8 billones, que intentará refinanciar mediante un menú de bonos que combina instrumentos de corto plazo, como una Lecap a 43 días y una Lelink a septiembre de 2026, con opciones de mayor duración, entre ellas bonos CER, Dollar Linked a 2028 y un nuevo bono dual a 2029.
Desde el mercado señalaron que la estrategia oficial apunta a aprovechar la liquidez disponible y las curvas de rendimiento firmes para extender plazos y mejorar condiciones de tasas. “El foco está puesto en continuar con el proceso de estiramiento de plazos de la deuda en moneda local”, explicaron desde Puente.
Con información de: Agencia Noticias Argentinas



