El rechazo sindical a la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional comienza a sentirse con fuerza también en Jujuy, donde distintos gremios siguen de cerca la convocatoria de la CGT a la movilización del próximo jueves en Plaza de Mayo y analizan acciones en consonancia con el plan de lucha a nivel nacional.

La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) confirmó su adhesión a la protesta y encendió señales de alerta en las provincias del interior, donde el impacto de la desregulación y la caída de la actividad económica golpea con mayor fuerza. En Jujuy, sindicatos vinculados al transporte, la logística y los servicios advierten que una eventual reforma podría debilitar los convenios colectivos, afectar las indemnizaciones y limitar el derecho a huelga.

“Discutir una reforma laboral en un contexto de despidos, caída del consumo y salarios que no alcanzan es peligroso para provincias como Jujuy, donde el empleo privado es más frágil”, señalaron referentes sindicales locales consultados por este medio.

El secretario general de la CATT, Juan Carlos Schmid, fue contundente al cuestionar el proyecto oficial. “Si con el convenio colectivo vigente ya cuesta poner más plata en el bolsillo de los trabajadores, imaginemos qué va a pasar sin esa herramienta”, advirtió, al tiempo que rechazó la posibilidad de declarar al transporte como actividad esencial.

En el ámbito jujeño, dirigentes gremiales remarcan que la reforma podría profundizar un escenario ya complejo, marcado por la retracción del consumo, dificultades en sectores como el comercio, el transporte y la construcción, y una creciente precarización laboral.

Además, señalan que limitar la acción sindical tendría un impacto directo en la capacidad de defensa de los trabajadores del interior. “En provincias como Jujuy, el sindicato es muchas veces el único respaldo frente a despidos o abusos”, advirtieron.

En paralelo a la movilización, la CGT intensificó su estrategia política con reuniones junto a intendentes del PJ y legisladores nacionales, buscando bloquear el avance de la reforma en el Congreso. Desde la central obrera insisten en que la iniciativa “no resolverá los problemas estructurales del país” y que, por el contrario, podría romper el tejido social, especialmente en las economías regionales.

“No va a haber crecimiento por cambiar reglas laborales; lo que sí va a haber es más conflictividad”, advirtieron desde la conducción cegetista, anticipando que el plan de lucha podría profundizarse en las provincias si el Gobierno insiste con el proyecto.

Mientras tanto, en Jujuy los gremios mantienen el estado de alerta y no descartan movilizaciones, pronunciamientos y medidas propias, en línea con lo que se defina a nivel nacional en los próximos días.