La Confederación General del Trabajo (CGT) protagonizó este jueves una masiva movilización en Plaza de Mayo por el Día del Trabajador, en una jornada marcada por fuertes críticas al presidente Javier Milei, el rechazo al rumbo económico y la posibilidad de un nuevo paro general.
Con la adhesión de organizaciones sociales, sindicales y distintos sectores del peronismo, la central obrera volvió a mostrar capacidad de convocatoria frente a la Casa Rosada, donde sus principales referentes advirtieron sobre el creciente malestar social y llamaron a frenar las políticas del Gobierno nacional.
El acto central tuvo como principales oradores a los secretarios generales Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola, quienes coincidieron en cuestionar el ajuste económico, la pérdida del poder adquisitivo y las políticas laborales impulsadas por la administración libertaria.
El discurso más encendido estuvo a cargo de Argüello, dirigente de Camioneros, quien lanzó una dura advertencia al Ejecutivo. "No se soporta más que siga ajustando al pueblo y quitando derechos. Basta a este gobierno corrupto y explotador", afirmó ante una Plaza de Mayo colmada.
Por su parte, Jerónimo defendió el rol de la CGT ante las críticas de sectores opositores y recordó que la central obrera fue una de las primeras en enfrentar al actual Gobierno. "A los quince días de asumido Milei realizamos el primer paro general. No venimos a confrontar por confrontar, sino a marcar un límite", remarcó.
En el cierre, Jorge Sola profundizó las críticas al modelo económico y cuestionó las estadísticas oficiales sobre pobreza. "Nos oponemos a un gobierno de derecha, con conciencia de derecha. ¿Dónde están los chicos que dicen que ya no están en la pobreza?", expresó.
Antes de los dirigentes sindicales, el Padre Lorenzo "Toto" de Vedia también tomó la palabra y cuestionó con dureza las políticas oficiales, al tiempo que evocó la figura del papa Francisco y reclamó mayor sensibilidad social.
La movilización reunió a dirigentes de todas las vertientes del peronismo, desde referentes de La Cámpora hasta sectores del sindicalismo combativo y organizaciones de izquierda, en una postal de unidad frente al Gobierno.
Además, durante el acto se leyó un documento en el que la CGT acusó al Ejecutivo de "dividir al pueblo, promover el odio y poner en riesgo la paz social". El texto también alertó sobre la caída del salario real, las restricciones en las negociaciones paritarias y el cierre de más de 24 mil establecimientos desde diciembre de 2023.
En ese contexto, la conducción sindical dejó entrever que la protesta podría convertirse en la antesala de un nuevo paro general, el quinto desde la llegada de Milei a la Presidencia. La decisión dependerá del consenso interno y de la evolución del clima social, que los dirigentes consideran cada vez más tenso.



