La Corte Suprema de Justicia rechazó este jueves un recurso de reposición presentado por la defensa de Julio De Vido, dejando definitivamente firme su condena a cuatro años de prisión en la causa por la Tragedia de Once, donde se lo responsabilizó como partícipe necesario del delito de administración fraudulenta.
El planteo, presentado por los abogados del ex ministro, buscaba revertir la resolución dictada hace apenas tres semanas, cuando el máximo tribunal ya había declarado “inadmisibles” los recursos tanto de la defensa como de la fiscalía y convalidado la pena impuesta por la Cámara Federal de Casación Penal.
La defensa sostuvo que existía un “marcado error” y que el expediente debía considerarse prescripto, por lo que pidieron la revocatoria in extremis. Sin embargo, la Corte fue contundente: recordó que sus fallos no pueden revisarse por esa vía salvo en “situaciones serias e inequívocas”, circunstancias que —según los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— no se verificaron.
De Vido había sido condenado en 2018 por el Tribunal Oral Federal Nº 4, que consideró probado que incumplió su deber de control sobre los fondos destinados a Trenes de Buenos Aires (TBA). Aunque fue absuelto por estrago culposo, la responsabilidad por administración fraudulenta quedó firme.
La Cámara de Casación Penal ratificó esa condena, pero la Corte ordenó reenviar el expediente para que se fijara un nuevo monto de pena.
Finalmente, una sala de Casación estableció los cuatro años de prisión e inhabilitación perpetua, decisión que fue nuevamente apelada por todas las partes hasta que el máximo tribunal selló el proceso el 11 de noviembre pasado.
Con el nuevo rechazo emitido este jueves, la Corte cerró definitivamente cualquier posibilidad de revisión y habilitó la ejecución inmediata de la condena, tal como dispuso el Tribunal Oral Federal Nº 4. Las notificaciones ya fueron enviadas y el expediente avanza hacia la detención del ex funcionario kirchnerista.



