El cierre se concretó dentro de los plazos establecidos, luego de una campaña que comenzó con dificultades operativas debido a las intensas precipitaciones registradas durante las primeras semanas de cosecha.
A pesar de las complicaciones generadas por las lluvias, la coordinación entre las tareas agrícolas e industriales permitió sostener el ritmo de trabajo y cumplir con el plan previsto para esta temporada.
Un balance positivo pese a las lluvias
Desde la compañía destacaron que los resultados alcanzados estuvieron vinculados con una mayor disponibilidad de caña y una mejora en el rendimiento de la materia prima.
Estos indicadores reflejan el trabajo sostenido en la gestión agronómica y los procesos de eficiencia productiva, dos aspectos que tuvieron un papel importante en el desarrollo de la campaña.
Las condiciones climáticas del comienzo representaron un desafío para las operaciones, especialmente por el impacto de las precipitaciones sobre las tareas de cosecha. No obstante, la articulación de los equipos permitió superar las dificultades y completar el calendario previsto.

Los objetivos para la próxima zafra
Con el cierre de la campaña 2026, Ledesma proyecta profundizar las acciones destinadas a optimizar sus procesos productivos y mejorar el aprovechamiento de los recursos.
Entre las prioridades para la próxima zafra se encuentran una gestión del riego más ajustada a las condiciones climáticas y el perfeccionamiento de los sistemas de fertilización localizada.
Estas líneas de trabajo apuntan a mejorar el uso del agua y los nutrientes, optimizar el rendimiento de los cultivos y avanzar hacia un modelo de producción cada vez más eficiente y sustentable.
El balance de los 165 días de actividad deja a la compañía con resultados favorables y una base productiva para encarar el próximo ciclo. La mirada ahora estará puesta en consolidar las mejoras alcanzadas y profundizar la eficiencia en cada etapa del proceso azucarero.




