La iniciativa es ejecutada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción junto con el Consejo de la Microempresa. Los fondos están orientados a cubrir costos laborales vinculados al período de cosecha y fortalecer el capital de trabajo de las explotaciones tabacaleras.
El ministro de Desarrollo Económico y Producción, Juan Carlos Abud, destacó la necesidad de sostener herramientas financieras para acompañar al sector. Según indicó, el objetivo es brindar previsibilidad a los productores y garantizar recursos para afrontar el pago de jornales y el desarrollo de la campaña.
El programa alcanza su séptimo año consecutivo de implementación. La línea de crédito busca atender una etapa productiva que demanda una importante disponibilidad de mano de obra y recursos económicos en los establecimientos rurales.
Para la edición 2026, el Gobierno provincial incorporó modificaciones destinadas a ampliar el alcance de la asistencia. Entre los principales cambios figura un aumento en los montos destinados a los productores de menor escala.
En ese segmento, los productores que poseen hasta 10 hectáreas recibirán $400.000 por hectárea financiada. La cifra representa el doble de los $200.000 otorgados durante la edición 2025.
Otra de las novedades es la incorporación de productores medianos y grandes, que no accedían a esta herramienta específica en años anteriores. En esta oportunidad recibirán un monto fijo de $4 millones por beneficiario.
El esquema también contempla un adelanto del cronograma de pagos de aproximadamente 30 días respecto de la campaña anterior. La decisión apunta a que los fondos estén disponibles cuando se incrementan las necesidades operativas y laborales de la cosecha.
Las autoridades señalaron que la medida responde además al contexto de menor recaudación del Fondo Especial del Tabaco (FET). Con este desembolso, el Ejecutivo provincial busca sostener el empleo rural, fortalecer la actividad productiva y respaldar el desarrollo de la campaña tabacalera 2026/2027.




