El relevamiento muestra además que el problema no se limita al final del mes. A nivel nacional, el 65% de los argentinos se queda sin ingresos antes del día 20, mientras que el 44,4% no supera el día 15 y el 12,2% agota sus recursos antes del día 5.
La situación presenta fuertes diferencias según el nivel socioeconómico. En la clase baja, el 87,6% asegura quedarse sin ingresos antes del día 20, frente al 7,3% registrado entre los sectores de mayores ingresos.
Jóvenes y sectores de menores ingresos, los más afectados
La edad también marca una diferencia. El 83,3% de los argentinos de entre 18 y 39 años no llega al día 20 con recursos, frente al 60,3% de los mayores de 60 años.
Ese deterioro tiene una consecuencia directa sobre el acceso al crédito. Mientras el 60,2% de la población general tomó alguna deuda en los últimos seis meses, la proporción asciende al 70,2% entre las personas de clase baja y al 67,1% entre los jóvenes de 18 a 39 años.
El destino de ese endeudamiento muestra una característica central del fenómeno. El 55,6% de quienes recurrieron al crédito lo hizo para cubrir alimentos y salud, mientras que otro 20,4% lo utilizó para pagar tarifas y servicios.
En los sectores de menores ingresos, ambos motivos concentran más del 85% del endeudamiento, mientras que en la clase alta el crédito aparece distribuido de manera más pareja e incluye la compra de bienes durables.
El salario, en el centro de la preocupación
La percepción sobre la economía continúa siendo mayoritariamente negativa, aunque registró una leve mejora respecto de julio. El 59,4% considera que la economía argentina está mal o muy mal, frente al 61,8% del mes anterior.
En paralelo, la valoración positiva de la situación económica personal pasó del 27,2% al 29,8%. La mejora, sin embargo, convive con una fuerte percepción de pérdida del poder adquisitivo.
El 65,8% considera que la inflación medida por el INDEC no refleja la suba de precios que enfrenta en su vida cotidiana, mientras que el 81,2% sostiene que su salario no logra superar la inflación.
Ingresos y empleo desplazan a la inflación
El cambio también aparece cuando se consulta cuáles son las principales preocupaciones de los argentinos. En agosto, ingresos y salarios quedaron al frente, con el 50,1%, seguidos por la incertidumbre económica, con 49,8%, y el desempleo, con 40,9%.
La corrupción quedó relegada al cuarto lugar, mientras que la inflación registró el menor nivel entre las diez preocupaciones relevadas, con 12,7%.
De cara a los próximos doce meses, las respuestas combinan incertidumbre y angustia, aunque la palabra esperanza también aparece entre las más mencionadas. El resultado muestra una sociedad atravesada por la preocupación económica, pero que mantiene expectativas de una eventual mejora.
Un problema que se extiende mes a mes
El estudio de Zentrix fue realizado entre el 25 y el 31 de agosto de 2026, sobre 1.466 casos válidos de alcance nacional. El diseño muestral fue ponderado por región, edad, sexo y voto declarado, con un margen de error teórico de ±2,1% y un nivel de confianza del 95%.
Los datos describen una tensión concreta: mientras algunos indicadores de percepción económica muestran una leve recuperación, una parte importante de los hogares continúa agotando sus ingresos antes de la segunda mitad del mes y recurriendo al crédito para sostener gastos esenciales.
La combinación de menos margen de ingreso, endeudamiento para necesidades básicas y preocupación por salarios y empleo instala el poder adquisitivo como uno de los principales ejes del escenario económico de cara a los próximos meses.




