La morosidad de las familias argentinas continúa en ascenso y alcanzó en mayo su nivel más alto en más de dos décadas. Así lo refleja el último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que ubicó en 12,8% el índice de créditos irregulares otorgados a los hogares, casi el triple del registrado en el mismo mes del año pasado.
A nivel general, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado llegó al 7,7%, con un incremento de 0,4 puntos porcentuales respecto de abril y de 5,1 puntos en comparación con mayo de 2025, lo que evidencia un deterioro sostenido en la capacidad de pago de familias y empresas.
Los créditos personales, los más comprometidos
El informe oficial señala que el principal factor detrás del aumento de la mora es el comportamiento de los préstamos destinados al consumo.
Los créditos personales encabezan la lista con un índice de irregularidad del 15,9%, seguidos por las tarjetas de crédito, con 11%. Más atrás aparecen los adelantos bancarios (6,4%), los préstamos prendarios (5,8%), los documentos (3,4%) y los créditos hipotecarios (2,1%), que continúan siendo la línea con menor nivel de incumplimiento.
En el caso de las empresas, el nivel de mora alcanzó el 3,5%, un porcentaje considerablemente menor al de los hogares, aunque también muestra una tendencia creciente.
Cada vez más ingresos destinados a pagar deudas
Otro dato que preocupa surge del Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central. En abril, las familias destinaron el 24,1% de la masa salarial formal al pago de cuotas de préstamos y otras obligaciones financieras, cuando hace apenas dos años esa proporción no llegaba al 9%.
El organismo atribuye este cambio, entre otros factores, a que las tasas de interés reales dejaron de licuarse por efecto de la inflación, encareciendo el costo del financiamiento para los consumidores.
Jóvenes y el norte del país, los más afectados
El deterioro de la situación financiera no impacta de manera uniforme. Según el BCRA, más del 40% de los deudores de entre 18 y 25 años presenta algún nivel de incumplimiento en sus obligaciones.
Además, el informe advierte que la morosidad es significativamente mayor en las entidades financieras no bancarias, donde ronda el 30%, y supera el 50% entre quienes solo acceden al crédito a través de este tipo de prestamistas.
A nivel geográfico, las provincias del norte argentino registran los índices de mora más elevados, con porcentajes superiores al 30%, muy por encima del promedio nacional, una realidad que también alcanza a miles de familias de Jujuy que enfrentan crecientes dificultades para cumplir con el pago de sus compromisos financieros.
Un sistema financiero con respaldo
Pese al incremento de la mora, el Banco Central sostuvo que el sistema financiero mantiene niveles adecuados de solvencia y liquidez para absorber el impacto.
Las entidades financieras cuentan con previsiones que cubren el 86,3% de la cartera irregular, mientras que la integración de capital se ubica ampliamente por encima de los requisitos regulatorios, lo que, según el organismo, permite sostener la estabilidad del sistema pese al aumento del incumplimiento en el pago de los créditos.




