“Creo que ya es hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente”, afirmó Trump ante la prensa. Luego agregó: “Sugiero que Ucrania tenga un nuevo líder que pueda negociar”.

Las declaraciones se produjeron después de que Zelenski cuestionara la “falta de voluntad” de Estados Unidos para ayudar a Ucrania en el conflicto con Moscú, en un nuevo episodio de las diferencias entre ambos gobiernos sobre cómo avanzar hacia una salida de la guerra.

Trump acusó a Zelenski de obstaculizar un acuerdo

El presidente estadounidense responsabilizó a su par ucraniano por no haber aprovechado oportunidades anteriores para alcanzar un entendimiento con Rusia.

“Zelenski podría haber puesto fin a esta guerra muchas veces. Muchas, muchas veces. Y decide no hacerlo”, manifestó Trump, al insistir en que Ucrania necesita una conducción dispuesta a negociar.

El mandatario también cuestionó los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas. Según su argumento, esas operaciones pueden generar consecuencias económicas internacionales y afectar el abastecimiento de combustibles.

“Quiere crear problemas para Estados Unidos y el mundo entero”, sostuvo Trump al referirse a Zelenski.

Trump sostuvo además que había pedido a Ucrania que no atacara las refinerías de petróleo rusas, al advertir sobre el posible impacto de esas operaciones en los mercados energéticos.

“Quiere causar problemas a nuestros agricultores y ganaderos con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del diésel en todo el mundo”, afirmó el presidente estadounidense. También remarcó que no permitirá que estas acciones perjudiquen a los sectores productivos de su país ni al resto del mundo.

Las declaraciones reflejan las diferencias sobre los límites de la asistencia estadounidense y las condiciones que Washington considera necesarias para avanzar hacia una negociación.

El mandato de Zelenski y el debate electoral

Otro de los puntos que volvió a instalarse en la discusión es la continuidad de Zelenski en la Presidencia. Su mandato debía concluir en mayo de 2024, pero Ucrania permanece bajo la ley marcial, cuyo marco legal impide la celebración de elecciones nacionales mientras se mantenga esa situación.

Por ese motivo, la fecha de finalización del mandato presidencial no implica, por sí sola, que pueda convocarse a elecciones de manera inmediata. La continuidad institucional ucraniana está atravesada por las restricciones derivadas de la guerra y por el debate sobre las condiciones para restablecer el proceso electoral.

Trump, sin embargo, insistió en que Ucrania debería buscar un dirigente capaz de cerrar un acuerdo con Moscú y cuestionó que Zelenski no haya aceptado propuestas que, según el mandatario estadounidense, podrían haber permitido terminar el conflicto.

Una relación marcada por las diferencias

El cruce expone las tensiones entre Washington y Kiev en un momento en que el futuro de la asistencia estadounidense y las condiciones para una eventual negociación con Rusia siguen siendo asuntos centrales.

Mientras Trump reclama un liderazgo ucraniano dispuesto a alcanzar un acuerdo, Zelenski cuestiona la disposición de Estados Unidos a sostener el apoyo a su país frente a la ofensiva rusa.

La disputa deja en evidencia que, además del frente militar, la guerra también se juega en el terreno diplomático, donde las diferencias entre los aliados pueden influir en las posibilidades de una salida negociada.