El diplomático argentino Rafael Grossi volvió a ubicarse en el segundo lugar de la carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas, tras una nueva votación indicativa y secreta realizada en el Consejo de Seguridad. El titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) mejoró su cantidad de apoyos y obtuvo nueve votos favorables.

Según las filtraciones difundidas por medios internacionales, la exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan, encabezó la consulta con 11 apoyos, cuatro votos en contra y ningún voto de abstención. Grossi, por su parte, reunió nueve respaldos, cuatro rechazos y dos votos de "no opinión".

Se trata de la primera vez que el argentino alcanza los nueve apoyos y registra la misma cantidad de rechazos que Grynspan, en una instancia que permite medir el posicionamiento de los candidatos entre los integrantes del Consejo de Seguridad.

En tercer lugar quedó la excanciller de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, con ocho votos favorables, seis en contra y una abstención. En tanto, la diplomática emiratí Lana Zaki Nusseibeh, que se incorporó recientemente a la competencia, obtuvo siete apoyos, seis rechazos y dos votos sin opinión.

Más atrás se ubicaron el político ugandés Olara Otunnu, con cuatro respaldos; la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa, con dos; y su compatriota Ivonne Baki, con uno.

¿Cómo se define al próximo secretario general?

Para avanzar en el proceso de selección, los candidatos necesitan reunir al menos nueve votos favorables entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad. Además, deben evitar el rechazo de cualquiera de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, que cuentan con poder de veto.

Actualmente, los diez miembros no permanentes son Bahréin, Colombia, Dinamarca, Grecia, Letonia, Liberia, Pakistán, Panamá, República Democrática del Congo y Somalia.

Una vez que el Consejo de Seguridad alcance un acuerdo sobre un candidato, deberá recomendar su nombre a la Asamblea General de la ONU, organismo que tendrá a su cargo formalizar la designación del próximo secretario general, en reemplazo de António Guterres.