La manifestación se produjo días después de la audiencia imputativa realizada contra el automovilista, identificado como Jesús Ocampos, de 26 años. La Fiscalía Especializada de Palpalá le atribuyó de manera provisoria los delitos de lesiones graves y lesiones leves por conducción imprudente, luego de constatar que manejaba con 1,12 gramos de alcohol por litro de sangre y sin licencia habilitante.

Los familiares expresaron su malestar por la decisión de permitir que el acusado continúe el proceso en libertad. El fiscal Alejandro Maldonado argumentó que no solicitó prisión preventiva al considerar que no existen riesgos procesales de fuga o entorpecimiento de la investigación, teniendo en cuenta que el imputado posee domicilio fijo, trabajo y arraigo en la provincia.

Durante la protesta, Guadalupe Revollo, madre de Juan Eduardo Villarroel, cuestionó esa medida y puso el foco en el estado de salud de su hijo. “Nosotros queremos justicia, porque mi hijo está debatiéndose en terapia intensiva. Está recuperándose de a poco, pero no tenemos ninguna novedad. El tipo que lo atropelló está libre”, expresó.

La mujer aseguró que el siniestro afectó profundamente a ambas familias y recordó que su hijo es padre de cuatro hijos. “Nos arruinaron la vida, tanto a mi familia como a la familia de la novia. Lo único que yo pido, por favor, es justicia”, manifestó.

Mientras tanto, la situación médica de los heridos continúa siendo motivo de preocupación. Según relataron familiares, Villarroel permanece internado en el Hospital Pablo Soria con graves lesiones en la médula espinal y la columna vertebral. Su madre señaló que los médicos comenzaron a reducir la medicación para evaluar su evolución, aunque persiste la incertidumbre sobre las posibles secuelas.

Durante la movilización, Rodrigo Villarroel, hijo de la víctima, afirmó que su padre se encuentra bajo coma inducido y asistencia respiratoria. “Está luchando por su vida”, sostuvo. También familiares de Soledad Herebia señalaron que la mujer sufrió cuatro costillas fracturadas, una clavícula quebrada y traumatismos en la cabeza.

Los familiares reclamaron además que se incorporen testimonios de personas que estuvieron presentes en el lugar del hecho y solicitaron que la investigación avance con nuevas medidas de prueba. Entre las diligencias pendientes figura una pericia accidentológica destinada a reconstruir cómo se produjo el impacto y determinar la velocidad a la que circulaba el vehículo.

El siniestro ocurrió el 25 de octubre, alrededor de las 8:50, a la altura del destacamento Papa Francisco, en Palpalá. Las víctimas caminaban por la banquina rumbo al Santuario de Río Blanco y Paypaya cuando fueron embestidas por un Volkswagen Passat. La causa continúa en etapa investigativa mientras la familia insiste en que se determinen las responsabilidades correspondientes.