El Reino Unido respondió este miércoles al discurso del presidente Javier Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el mandatario argentino volvió a reclamar la soberanía sobre las Islas Malvinas y cuestionó las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en el archipiélago.

A través de un comunicado difundido por sus representantes ante la ONU, el Gobierno británico sostuvo que “no tiene ninguna duda” sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y las zonas marítimas circundantes.

En el documento, Londres también defendió su relación con las islas y sostuvo que está basada en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes del archipiélago a determinar su propio futuro.

En ese sentido, el Reino Unido afirmó que no negociará la soberanía de las Malvinas sin el consentimiento de sus habitantes, a quienes identificó como titulares del principio de autodeterminación.

La respuesta se produjo horas después de que Milei planteara nuevamente el reclamo argentino durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU.

Cruce por la explotación petrolera

Uno de los principales puntos de tensión entre ambos gobiernos está relacionado con la explotación de hidrocarburos en la zona de las Islas Malvinas, particularmente con el proyecto Sea Lion.

El Gobierno argentino sostiene que las actividades de exploración y explotación de recursos naturales en áreas sujetas a la disputa de soberanía requieren autorización argentina y cuestiona las licencias otorgadas por las autoridades británicas.

De hecho, el martes 22 de septiembre, la Cancillería argentina presentó una nota formal de protesta ante la Embajada británica por la extensión de licencias hidrocarburíferas vinculadas con la plataforma continental argentina. El Gobierno nacional sostuvo que la explotación unilateral de recursos resulta contraria al derecho internacional y a la posición argentina sobre la soberanía.

Previamente, el Gobierno argentino también había rechazado una guía británica destinada a promover actividades comerciales e hidrocarburíferas en las islas y anunció medidas contra empresas vinculadas con el proyecto Sea Lion.

Desde Londres, en cambio, se defendió la legitimidad de las actividades vinculadas con los hidrocarburos y se cuestionaron las medidas impulsadas por Argentina contra las empresas que participan de esos proyectos.

Argentina insiste en retomar el diálogo

La postura argentina sostiene que la cuestión de la soberanía debe resolverse mediante negociaciones bilaterales y de manera pacífica.

La Cancillería argentina viene reclamando al Reino Unido que retome las negociaciones y, al mismo tiempo, cuestiona las acciones unilaterales relacionadas con la explotación de recursos naturales en las áreas bajo disputa.

El nuevo cruce diplomático se produce en el marco de la participación de Milei en la Asamblea General de la ONU y en un momento en que el desarrollo de proyectos hidrocarburíferos en las Islas Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la disputa entre ambos países.