El nuevo borrador establece un límite del 25% por provincia para la venta de tierras a extranjeros, con autorización tanto del Poder Ejecutivo Nacional como de los gobiernos provinciales. Se trata de un giro significativo respecto de la propuesta inicial, que eliminaba casi todas las restricciones. Actualmente, la ley vigente fija un tope del 15%.
Los cambios serán anunciados en conferencia de prensa por Patricia Bullrich, líder de La Libertad Avanza. El Poder Ejecutivo evalúa las modificaciones, que incluyen la prohibición de adquisición de tierras rurales por parte de empresas con participación estatal extranjera, salvo autorización expresa de la provincia y la Nación.
El texto también dispone que personas físicas o jurídicas extranjeras no podrán superar el 25% de propiedad en cada provincia. Además, toda operación deberá inscribirse en el registro inmobiliario provincial, consignando nacionalidad y datos del comprador.
Se incorpora la obligación de interpretar la norma en conformidad con el artículo 41 de la Constitución Nacional y la Ley General del Ambiente, atendiendo a la polémica por el uso de recursos naturales estratégicos. En el caso de tierras en zonas de frontera, la venta requerirá autorización de la provincia y la Nación, con especial atención a la seguridad y defensa nacional.
El oficialismo había postergado el debate el 16 de julio, tras objeciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sobre la potestad de las provincias. Aunque Bullrich aseguró haberlo convencido, el rechazo social creció durante el receso legislativo y los votos aún no están asegurados.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, crítica de la extranjerización de la tierra, no presidirá la sesión debido al viaje del presidente Javier Milei a Ecuador y Colombia. Esto reduce el temor del oficialismo a un empate en la votación.
Para el 6 de agosto se espera una movilización frente al Congreso y en distintos puntos del país, impulsada por organizaciones sociales, ambientales, sindicales y de derechos humanos. Bajo consignas como “Argentina no se vende” y “Las Malvinas son argentinas y el resto del territorio también”, los manifestantes buscarán frenar la iniciativa.
Con información de: Parlamentario




