El estudio, titulado "Radiografía de las teorías conspirativas tras la final del Mundial", analizó 490.890 menciones únicas publicadas entre el 12 y el 21 de julio en plataformas como X, Facebook, Instagram, TikTok, YouTube, streaming y medios digitales.
Entre los principales hallazgos, el informe señala que la conversación sobre un supuesto "amaño" de la final se multiplicó por cuatro en apenas 48 horas y que llegaron a detectarse 12 teorías conspirativas diferentes alrededor del partido.
La conspiración explotó después del partido
Uno de los datos más llamativos es que las teorías no dominaron la conversación durante la final, sino que crecieron con fuerza recién al día siguiente.
Mientras el 19 de julio, día del encuentro decisivo, apenas el 3,7% de las conversaciones hacía referencia a posibles arreglos, el porcentaje trepó al 9,9% el 20 de julio y alcanzó el 17,8% el 21 de julio. Es decir, casi uno de cada cinco mensajes sobre el Mundial ya hablaba de amaño, entrega o conspiración.
Para los autores del informe, la derrota actuó como un disparador que permitió que teorías previamente marginales encontraran un terreno fértil para expandirse.
La arenga de Messi fue el punto de partida
El estudio identifica como uno de los principales detonantes la viralización de la arenga de Lionel Messi en el vestuario antes de la final.
La frase del capitán, "Olvidémonos de todo", fue reinterpretada por miles de usuarios como una supuesta prueba de que "algo había pasado" antes del partido, cuando en realidad el contexto original era una motivación deportiva.
Según el informe, la secuencia fue clara: la transmisión oficial difundió el video, las redes sociales resignificaron su contenido y luego los medios comenzaron a cubrir esas interpretaciones, alimentando un círculo que hizo crecer aún más las versiones conspirativas.
La teoría que más creció
Entre las doce hipótesis detectadas, la que registró el crecimiento más acelerado fue "Tapia entregó la final".
El informe sostiene que pasó de 446 menciones durante el día de la final a 6.261 apenas 24 horas después, multiplicándose por catorce en un solo día. Además, advierte que esta narrativa mostró niveles de automatización superiores al promedio, lo que podría indicar un impulso artificial en redes sociales.
Otra conclusión relevante es que muchas de estas teorías combinaron hechos reales -como la investigación judicial que involucra a la AFA o el reclamo británico por la bandera de Malvins- con afirmaciones sin evidencia que terminaron alimentando las sospechas.
Qué pasó con las desmentidas
El informe también destaca que las aclaraciones públicas no lograron frenar la circulación de las versiones.
Las desmentidas llegaron desde distintos sectores: jugadores, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni, el entorno de Lionel Messi, periodistas e incluso representantes diplomáticos. Sin embargo, la conversación conspirativa continuó creciendo en redes sociales.
Por esto, Reputación Digital advierte que el fútbol se convirtió en un escenario donde se replican los mismos mecanismos de desinformación que luego aparecen en el debate político. El documento sostiene que las teorías exitosas suelen construirse sobre hechos reales, pero se expanden a partir de interpretaciones imposibles de verificar, consolidando un clima de desconfianza que trasciende el deporte.




