La falta de cobertura total de medicamentos, los costos de los tratamientos y el pago de adicionales para acceder a consultas médicas se convirtieron en una preocupación para jubilados y familiares de afiliados de PAMI Jujuy, quienes aseguran que cada vez resulta más difícil sostener sus tratamientos con los ingresos de una jubilación.

En una recorrida de La Voz de la Calle, distintos afiliados expresaron su malestar por las dificultades que encuentran para acceder a medicamentos y prestaciones que consideran indispensables para cuidar su salud.

Uno de los principales reclamos está relacionado con la reducción de medicamentos con cobertura al 100%. Jubilados consultados señalaron que anteriormente podían acceder sin cargo a una mayor cantidad de remedios, mientras que actualmente deben pagar parte importante de los tratamientos.

“Vine a PAMI y solo tengo disponible un solo remedio sin cargo y son como 100 mil pesos. Yo compro el remedio y a los diez días de cobrar la jubilación ya no tengo plata. Porque pagamos la luz, el gas, no hay plata que alcance”, relató una jubilada.

La situación se vuelve todavía más compleja para quienes padecen enfermedades crónicas y necesitan medicación permanente.

“Yo pago 150 mil por mes en medicación. Tengo artritis reumatoidea, artrosis y osteoporosis. Son tres tratamientos que estoy haciendo. Si me cubre, pero no al 100%”, contó otra afiliada.

A esto se suma la dificultad para acceder a consultas médicas. Algunos jubilados aseguraron que, ante la imposibilidad de afrontar los costos, directamente postergan o suspenden sus controles.

“Y no voy al médico porque no tengo para pagar. Me tengo que bancar los dolores”, manifestó una de las entrevistadas.

Medicamentos y tratamientos que se hacen esperar

Entre los testimonios también apareció el reclamo de pacientes que atraviesan enfermedades de mayor complejidad y necesitan tratamientos específicos.

Uno de los casos es el de Clara Mercedes Olmos, paciente oncológica y afiliada de PAMI Jujuy, quien asegura que lleva aproximadamente un mes realizando trámites para conseguir niraparib (Zejula), medicamento indicado para continuar con su tratamiento.

Según relató, la falta de la medicación ya comenzó a generarle fuertes dolores mientras continúa esperando una respuesta.

Su esposo, Ramón, también expresó el desgaste que atraviesan como familia después de semanas de gestiones, “Ya nos sentimos cansados de esta situación”.

El pedido de la familia es concreto: que Clara pueda acceder a la medicación que necesita para continuar con su tratamiento oncológico sin tener que atravesar nuevas demoras.

“Antes nos daban gratis todo”

Los afiliados también cuestionaron el cambio en el nivel de cobertura que perciben en los últimos años.

“El PAMI algunas veces te reconoce y otras no. Antes nos daban gratis todo, pero ahora ya no. Ahora hay que pagar el 50%”, sostuvo una jubilada.

Según los testimonios recogidos, la situación no se limita a los medicamentos. También existen reclamos por las demoras para acceder a lentes y por los costos adicionales asociados a distintas prestaciones.

“Tenés que esperar mucho tiempo los lentes”, señaló otra afiliada.

Los jubilados también denunciaron el cobro de pluses para acceder a consultas médicas, con montos que, según los casos relatados, pueden ir desde los $10.000 hasta $30.000 o $50.000, mientras que en determinadas intervenciones los costos pueden alcanzar cifras mucho mayores.

El costo de enfermarse después de jubilarse

Para los afiliados consultados, el problema excede el precio de un medicamento puntual. Aseguran que el conjunto de gastos vinculados con la salud termina consumiendo una parte cada vez mayor de sus ingresos.

“Los beneficios siguen, pero hay que pagar un plus que va desde 10 mil a 30 mil o 50 mil y si es una operación, al millón”, relató uno de los jubilados.

En el caso de los tratamientos oncológicos, los reclamos apuntan especialmente a las demoras administrativas y a la necesidad de agilizar la entrega de medicamentos.

“En cuanto a los trámites por el tratamiento de una enfermedad oncológica, tarda un montón. Me gustaría que sean más ágiles, porque los jubilados no llegan con los medicamentos”, expresó una afiliada.

Los testimonios reflejan así una preocupación que atraviesa a numerosos jubilados: tener una cobertura de salud que, según denuncian, no siempre les permite acceder de manera oportuna y gratuita a los medicamentos y tratamientos que necesitan.

Para quienes dependen de una jubilación como único ingreso, cada demora, cada porcentaje que deben pagar y cada adicional representa un gasto que puede significar resignar otros consumos básicos. Y, en algunos casos, como el de Clara y su familia, la espera por un medicamento no es solamente una cuestión económica: es tiempo que transcurre mientras una persona enferma espera poder continuar con su tratamiento.