Durante una conferencia de prensa realizada en la sede de Cáritas, Girón explicó que la participación de la Iglesia responde a una tarea de acompañamiento a los sectores más vulnerables de la comunidad. “Lo que hicimos nosotros como iglesia es unirnos a la lucha, acompañar, apoyar el proceso para impulsar esta ley que lo que pretende es calidad de vida para la gente”, afirmó.

La referente señaló que la iniciativa busca principalmente respaldar a quienes atraviesan mayores dificultades habitacionales, una problemática que, según indicó, forma parte de la misión social de Cáritas. En ese marco, recordó los planteos realizados por el papa Francisco en relación con el acceso a la vivienda. “El Papa Francisco ya inició con este pedido, este clamor de la vivienda como un derecho sagrado”, sostuvo.

Girón remarcó que el déficit habitacional no se limita a los asentamientos o sectores populares de la capital provincial, sino que también afecta a numerosas comunidades del interior. “No es solamente acá en la capital, en los sectores populares o en los asentamientos que se conocen, sino en todo el interior de la provincia hay hacinamiento, hay falta de vivienda”, expresó.

Asimismo, explicó que el concepto de hábitat digno abarca aspectos que van más allá de la construcción de viviendas. Según indicó, también involucra la calidad del entorno en el que viven las familias y las condiciones ambientales de cada comunidad.

En ese sentido, advirtió sobre la existencia de basurales, sectores deteriorados y familias expuestas a sustancias contaminantes. “Hay muchos basurales, sectores que están muy descuidados, familias expuestas a tóxicos”, afirmó.