El hecho ocurrió durante la madrugada del viernes 25 de septiembre en el local Moon. Según la investigación, los acusados habrían recibido mediante maniobras de pasamanos los teléfonos sustraídos a distintos concurrentes. La situación fue advertida por personal de seguridad, que retiró a los sospechosos y dio aviso a la Policía.

Durante la requisa, los efectivos encontraron en poder de una de las imputadas los nueve celulares, que luego fueron reconocidos por sus propietarios. Entre los equipos recuperados había iPhone, Samsung y Xiaomi.

La Fiscalía imputó a los detenidos por el delito de encubrimiento por receptación dolosa, previsto en el artículo 277 del Código Penal, en concurso real. La investigación incorporó actas de procedimiento, testimonios y pericias sobre los dispositivos.

En la audiencia realizada este martes, el juez interviniente hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dictó prisión preventiva por 30 días para los cuatro acusados, mientras continúa la investigación penal preparatoria.

Entre las medidas previstas se incluyen el análisis de la información contenida en los teléfonos secuestrados, reconocimientos en rueda de personas y la elaboración de informes sociales y psicológicos.