El meteorólogo Marcelo Madelón señaló que los modelos climáticos ubican el pico de intensidad entre finales de este año y comienzos de 2027. Por su parte, Mauricio Saldívar, de Meteored, indicó que el calentamiento del Pacífico ecuatorial podría extender su fase más intensa hasta enero.

Las previsiones del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos (NOAA) estiman una probabilidad superior al 83% de que El Niño se mantenga con intensidad fuerte a muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027. La Organización Meteorológica Mundial también proyecta que el fenómeno persistirá, con alta probabilidad, al menos hasta febrero.

Los especialistas aclararon que el pico de intensidad no implica el final del evento. Según las estimaciones actuales, el fenómeno comenzaría a debilitarse entre febrero y mediados del otoño, aunque sus efectos sobre la cuenca del Plata podrían extenderse hasta abril.

Entre las regiones más expuestas figuran Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el este de Formosa, el este de Chaco, el noreste de Santa Fe y otros sectores vinculados a las nacientes de los ríos Paraná y Paraguay. En estas áreas, las lluvias persistentes podrían favorecer crecidas de ríos y complicaciones hídricas.

La preocupación se da en un contexto de crecidas recientes en el Litoral. Durante octubre, varias localidades de Corrientes, Chaco, Misiones y Entre Ríos registraron evacuaciones, anegamientos y cortes de rutas asociados al aumento del caudal de los principales cursos de agua.

A pesar de las proyecciones, los expertos advirtieron que un evento fuerte de El Niño no garantiza por sí mismo inundaciones récord en Argentina. El impacto final dependerá de la persistencia de las lluvias sobre las cuencas hidrográficas y de otros factores meteorológicos regionales.

El último pronóstico estacional del Servicio Meteorológico Nacional prevé mayores probabilidades de precipitaciones por encima de lo normal en el Litoral y sectores del centro del país entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Los organismos especializados mantienen un monitoreo constante de la evolución del Pacífico y de las condiciones atmosféricas en la región.

Con información de: Infobae