La noticia fue confirmada por la propia banda a través de un sentido comunicado en sus redes sociales, donde expresaron el dolor que sienten por la partida de su "amigo, hermano y cumpita de la música y de la vida". En el mensaje, Los Tekis destacan la fortaleza y calidez de Pucho, recordándolo como un ser de presencia "fuerte, valiosa e inmensa como su corazón" y alguien que siempre regaló "abrazos cálidos de buen tipo" y "charlas materas" llenas de anécdotas y risas.

Un cordobés con alma jujeña
Nacido en Villa María, Córdoba, el 29 de diciembre de 1957 , José Luis Ponce supo construir un lazo inquebrantable con la provincia de Jujuy, donde Los Tekis se convirtieron en un emblema. Su historia con la banda comenzó en 1995, cuando, tras una década viviendo en Roma y de regreso en Argentina por motivos familiares, un amigo técnico de sonido le habló de un grupo revelación en el Festival de Cosquín. Poco tiempo después, "Pucho" ya estaba integrando la formación que lo acompañaría el resto de su vida.
Su rol como bajista era el pilar rítmico de la banda, pero su contribución iba mucho más allá de la música. Sus compañeros lo definen como un artista creativo, alegre, optimista, y destacan sus facetas como dibujante y conductor de radio, talentos que lo convertían en un creador integral. "Una parte de tu alma creativa, el artista, el poeta, nos va a seguir acompañando", reza el comunicado de Los Tekis.

Una vida dedicada a la música y el carnaval
"Los Tekis para mí son una pasión", declaraba Pucho en una entrevista, y esa pasión se reflejaba en cada proyecto. Su legado está íntimamente ligado al carnaval, la festividad que la banda supo convertir en una verdadera institución en Jujuy.
Sobre este evento, que comenzó como una idea en un hotel de Humahuaca y creció hasta convertirse en un fenómeno masivo, Pucho reflexionaba en 2025: "La gente necesita pasarla bien y juntarse con gente afín, divertirse un poco" . Para él, el carnaval era mucho más que una fiesta; era un ciclo que conectaba con la cosecha, la cultura y la vida misma.
Su amor por la música, que empezó de niño con una batería artesanal fabricada por su abuela con tapas de olla y agujas de tejer, lo llevó a recorrer el país y el mundo . Como artista, siempre destacó la importancia de mantener las raíces, pero sin cerrarse a las nuevas generaciones, entendiendo que el folklore "tiene que tener las sonoridades de la música que buscan escuchar los más jóvenes".
El adiós de "Pucho" Ponce deja una huella imborrable en la música argentina. La banda concluyó su despedida con una promesa que resuena con la esencia del carnaval y la creencia popular del noroeste: "Hasta el otro carnaval, ya nos reencontraremos, cuando sea la hora. Te amamos por siempre. Los Tekis".




