La iniciativa forma parte de una agenda de modificaciones al sistema vigente y vuelve a poner en discusión mecanismos que ya fueron utilizados en distintos períodos, pero que hoy no tienen validez legal en el esquema electoral argentino.
Qué son las listas colectoras
Las listas colectoras son acuerdos electorales mediante los cuales distintos partidos presentan candidatos propios en una categoría inferior, pero adhieren a un mismo postulante en una categoría superior, como la presidencial o la gobernación.
En la práctica, esto permite que varios candidatos a un mismo cargo “cuelguen” su boleta de una figura principal, generando un efecto de arrastre de votos hacia ese postulante central.
Según un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), este sistema permite que una candidatura principal “sume votos de diferentes partidos sin necesidad de negociar una alianza formal que los integre”.
El mismo documento explica que una misma candidatura puede aparecer en múltiples boletas con distintos candidatos legislativos o provinciales, ampliando su alcance electoral.
Ejemplos y antecedentes en Argentina
Las colectoras tuvieron presencia en elecciones anteriores, especialmente antes de la regulación actual del sistema electoral.
Un caso citado con frecuencia es el de las elecciones presidenciales de 2011, cuando Cristina Fernández de Kirchner obtuvo la reelección y, en la provincia de Buenos Aires, distintos candidatos a gobernador compitieron con adhesión a su boleta presidencial.
Entre ellos se encontraban Daniel Scioli, por el Frente para la Victoria, y Martín Sabbatella, por Nuevo Encuentro, quienes representaban distintas fuerzas pero compartían la misma candidatura nacional.
Este esquema fue posible en un contexto de menor regulación específica sobre las adhesiones de boletas.
Cambios en la legislación electoral
Durante años, las colectoras funcionaron en un “vacío legal”, ya que no estaban expresamente prohibidas ni reguladas dentro del Código Electoral Nacional.
Con la reforma política de 2011 y la creación de las PASO, el sistema comenzó a ordenarse con mayor precisión. En ese marco, se habilitaron ciertos acuerdos de adhesión de boletas entre agrupaciones políticas.
Sin embargo, en 2019 el gobierno de Mauricio Macri (Cambiemos) estableció mediante decreto la prohibición de las listas colectoras, cerrando esa posibilidad dentro del esquema electoral vigente.
Actualmente, su eventual reimplementación requeriría una nueva normativa, especialmente tras la incorporación del sistema de Boleta Única de Papel, vigente desde 2025.
Debate político y nuevas críticas
La posible vuelta de las colectoras ya generó cuestionamientos en el arco político. El diputado nacional de la Coalición Cívica ARI, Maximiliano Ferraro, sostuvo en redes sociales que este mecanismo “destruye el espíritu de la Boleta Única de Papel” y lo comparó con una “ley de lemas encubierta”.
Ferraro advirtió además que este sistema puede multiplicar candidaturas bajo un mismo paraguas y generar confusión en el electorado.



