En tiempos en que el poder político cuestiona, deslegitima y ataca al periodismo, desde la Casa Rosada hasta sus expresiones en las provincias, sostener una línea editorial basada en hechos, datos y criterio no es una consigna. Es una decisión.

La Voz de Jujuy cumple 17 años en un país atravesado por una crisis económica profunda y por un deterioro cultural que también atraviesa el debate público y la forma en que se construye la verdad. En ese escenario, el periodismo no está afuera. Está en el centro de la disputa.

El oficio en tiempos de presión

No es nuevo que el periodismo sea cuestionado. Pero sí cambió la intensidad de la hostilidad, la simplificación y el ataque permanente que se instala desde el poder.

Una parte de la nueva dirigencia política llegó con la promesa de cerrar grietas y elevar el estándar ético. Sin embargo, en la práctica, el enfrentamiento se profundizó. El señalamiento constante hacia los medios, tanto tradicionales como digitales, y hacia quienes ejercen el periodismo, se volvió parte del discurso cotidiano.

Se construyó la idea de una supuesta superioridad moral frente a “los otros”, y a la par se multiplican los ataques y descalificaciones. En ese proceso, el periodismo crítico pasa a ser un blanco más.

No todo es lo mismo.

La política, como la vida, está hecha de matices. Hay dirigentes comprometidos, hay funcionarios que trabajan y hay oportunistas que se acomodan según el viento. Contarlo con honestidad también es parte de nuestra tarea.

En ese camino, elegimos no correr detrás del grito ni del algoritmo vacío. Elegimos contar, contrastar y verificar.

Tecnología, territorio y verdad

A 17 años de aquel 2009 fundacional, La Voz de Jujuy no se detiene. Incorpora nuevas herramientas, renueva sus formas de narrar y asume mayores exigencias, con un equipo de periodistas y columnistas que jerarquizan cada contenido.

La inteligencia artificial ya es parte de nuestros procesos en artículos especiales. No reemplaza el criterio periodístico, lo refuerza. Permite más chequeo de datos, más contraste de fuentes y mayor precisión.

También crecen nuestros formatos visuales y nuestra presencia en territorio. Desde la capital al interior y del interior a la capital, nuestros móviles recorren la provincia porque entendemos algo básico. El periodismo no se hace solo desde un escritorio.

Se hace donde pasan las cosas.

Comunidad y compromiso

Nada de esto tendría sentido sin quienes están del otro lado. Lectores que acompañan, que cuestionan, que comparten y que también exigen.

Ese vínculo es el que sostiene este proyecto.

A quienes pasaron por esta redacción, a quienes están hoy y a quienes vendrán, hay una idea que nos sigue ordenando. Formar periodistas comprometidos con la realidad, no con el poder.

Seguir, a pesar de todo

Cumplir 17 años no es solo celebrar. Es reafirmar una posición.

En un tiempo donde el ruido muchas veces tapa lo importante, La Voz de Jujuy elige seguir apostando por la información, por la calle, por los datos y por la gente.

Porque el periodismo, cuando es honesto, no es neutral frente a la verdad.

Y en esa incomodidad, seguimos.

*- Por Fabricio Rasjido
Director periodístico en La Voz de Jujuy