El sadirismo toma distancia: menos herencia, más mando
Con el inicio del año quedó finalmente expuesto el nuevo esquema de gobierno de Carlos Alberto Sadir, ya con un desapego evidente del "gerardismo". Los cambios fueron leídos como oportunos: dentro del gabinete persistían figuras ancladas en el personalismo, que dejaron como saldo deudas, desorden interno y una marcada desconexión con la agenda de gestión que hoy intenta imponer el actual gobernador.
Si algo caracteriza a Sadir es la paciencia, acaso una de las herramientas más eficaces del mandatario radical. Con esa lógica transitó la primera mitad de su gestión, honrando acuerdos que “eran así”, sobre todo con el "gerardismo" más duro, un espacio que ahora acusa el impacto del reordenamiento y empieza a asumir su pérdida de centralidad en el poder.
En esa misma línea, el exgobernador Gerardo Morales también envió una señal política: decidió retirar a sus familiares directos de la administración provincial, con una sola excepción, la de su hermano Héctor Freddy Morales, quien continúa al frente de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
En este proceso de reconfiguración no solo aparecen los heridos del antiguo liderazgo radical, sino que también emergen tensiones con familias tradicionales del poder jujeño, como los Nieva, y con el grupo Bustamante. Conflictos que se manifiestan con mayor nitidez en la capital provincial, donde el tablero político empieza a mostrar fisuras cada vez más difíciles de disimular.
Paciencia radical y poder territorial: el tridente que incomoda
Otra faceta a favor de Sadir fue su relación con la mayoría de los intendentes, sobre todo con los dos mas grandes en sus distritos y que gozan de buena imagen aún con el cachetazo libertario del último 26 de octubre: Raúl "Chuli" Jorge y Julio César Bravo. Conformado entonces ese "tridente", inquieta a mas de un radical de pura cepa, porque territorialmente puede funcionar en el nuevo tablero y por fuera de los militantes de corbata y café que dejó la última parte del gobierno de Gerardo. "Son otros tiempos", señalaron.
De hecho, entre medio de la corrida desordenada y arbitraria por los cambios en la cúpula de la Suprema Corte de Justicia de Jujuy, el Ejecutivo coló finalmente la Ley de Coparticipación provincial, la cual fue respaldada por casi la totalidad de los intendentes en un claro guiño a Sadir y que será un lindo round para inaugurar la nueva Legislatura cuatripartita que tendrá este periodo.
Mover piezas para recomponer la gestión
Hubo cambios en los ministerios mas concurridos como Educación y Salud, avanzó en la creación de un ministerio fundamental como el de Minería. También con la Comunicación gubernamental y -no menos importante- con la limpieza de secretarías, direcciones y áreas que comenzaron a fusionarse para "equilibrar" las cuentas estatales. Las piezas comenzaron a moverse.
A Educación llegó Daniela Teseira, de origen sampedreño, quien fue supervisora de Educación Secundaria y salió electa concejal asumiendo el último 10 de diciembre y pidió licencia para asumir en la cartera educativa. Cercana al intendente Julio Bravo, comenzó su gestión ministerial reformulando áreas principales de gestión y propuso el tiempo límite de un trimestre para avanzar en reformas que considera esenciales como alfabetización, administración escolar, jerarquización pedagógica y escuelas inclusivas.
El panorama para Teseira no es fácil, ya que debe readecuar un ministerio con todas sus funcionalidades, extender lazos con representantes de Nación por los pocos programas en pie, entre ellos los de Educación Técnica; y además deberá enfrentar sus primeras etapas de negociación con los gremios docentes de CEDEMs y ADEP que ya anticiparon que solicitarán fuertes aumentos salariales desde el arranque del ciclo lectivo 2026.
En Salud, la llegada de José Manzur -ex presidente del Instituto de Seguros de Jujuy- tiene otro tinte muy diferente al de su antecesor, ya que se le pidió administrar "mejor" los recursos sanitarios y ponerlos a funcionar. Todavía no salió a manifestarlo públicamente, pero a Manzur también le encomendaron hacer una auditoría "exprés", entonces pidió todas las carpetas y los saldos negativos en áreas importantes de gestión y requirió volver a revisar acuerdos.
Otro punto con el que quería arrancar su nueva etapa fue con un acercamiento con los profesionales sanitarios de la provincia, vínculo que estaba roto en varios sectores. No obstante, en enero, Manzur tuvo su primer traspié con la polémica de los médicos y el ISJ por el pago de seguro y facturación médica. Ese episodio se propagó en otros colegios profesionales que salieron a defender sus intereses. Parecía que se venía la dura tormenta pero se tendieron algunas líneas de contacto y se disiparon las broncas. A raíz de esto, en los próximos días se conocerá el nuevo nombre de la presidente de la obra social provincial, que tendrá que poner orden tras el espeso clima institucional.
Ministerios bajo lupa: reformas, auditorías y dólares en juego
Por el lado de Minería se dieron tres curiosas características. La primera con poner en marcha el primer Ministerio de Minería de Jujuy, dada la naturaleza local de los recursos y poniendo un sello propio, al igual que los entes específicos de San Juan y Catamarca. Lo segundo es que separó el radio minero del Ministerio de Producción -que conduce Juan Carlos Abud Robles- y puso como ministro a José Gabriel Gómez, un ingeniero industrial de perfil técnico, con trayectoria en empresas mineras. Lo tercero es que necesitaban ajustarse los mecanismos de negociación de la Nación con las provincias literas. Por ello, Gómez se reunió recientemente con los popes mineros estatales de Salta y Catamarca para actuar en bloque y reafirmar acuerdos.
Hay en esto un próximo anuncio que se conocerá dentro del régimen RIGI del gobierno de Milei -con anuencia de Toto Caputo-, a través de una suculenta inversión por parte de la Minera EXAR, que presentó en diciembre su solicitud de ampliación en Cauchari Olaroz, es decir pondrá los dólares para incrementar su capacidad en proyectos estratégicos en la puna jujeña.
A la Secretaría de Comunicación de Gobierno desembarcó Alberto “Tripa” Siufi como principal responsable del área. El contador, con una extensa y conocida trayectoria en el periodismo político, decidió esta vez cruzar el mostrador e ingresar de lleno a la función pública. Su llegada responde a la necesidad de fortalecer la difusión de las políticas públicas del gobierno sadirista y, al mismo tiempo, comenzar a ordenar el escenario político con la mirada puesta en el horizonte de 2027. Junto a él asumió Sebastián Zamorano como director de Prensa, un profesional con amplio recorrido en comunicación y periodismo, que aceptó acompañar al "Tripa" en esta nueva etapa, ahora desde la estructura formal de la comunicación gubernamental.
En este marco, se vienen más movimientos en la estructura de gestión, que se activarán entre febrero y marzo, con nombres propios que llevarán no solo la firma de Sadir, sino también el peso político de su confianza y la decisión de marcar territorio en el armado de poder.
El PJ en terapia intensiva: el sello, las expulsiones y la bronca
El Partido Justicialista jujeño se encuentra hoy atravesando otro temporal, luego de las duras derrotas de mayo y octubre del año pasado. En las últimas horas se conocieron nuevas comunicaciones partidarias de la polémica intervención que tienen aún a su cargo Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez.
La decisión de los interventores del PJ local no cayó como una resolución administrativa más: cayó como una bomba puertas adentro. La suspensión de la afiliación de Carolina Moisés, Rubén Armando Rivarola y Guillermo Jenefes, junto con el corrimiento de las elecciones internas para el viernes 24 de abril, encendió un malestar que ya empieza a hacerse sentir en el seno del partido.
No se trata solo de tres nombres propios. La sanción a 301 militantes y dirigentes, sumada a la exclusión de exconvencionales constituyentes y a otros 32 dirigentes históricos, dejó una sensación extendida de castigo masivo y disciplinamiento político. Para muchos afiliados, la medida no ordena: expulsa, borra y clausura discusiones en un partido que históricamente se pensó como movimiento antes que como oficina de control.
El enojo es palpable. Militantes de base, cuadros medios y dirigentes territoriales advierten que la intervención no solo suspendió afiliaciones, sino que también suspendió expectativas, lealtades y consensos. En lugar de calmar las aguas, la resolución amenaza con profundizar la interna y dejar heridas difíciles de cerrar, justo cuando el PJ necesita algo más que sanciones: necesita reconstruir confianza.
En medio de esta polémica, comenzaron a operar con fuerza las internas partidarias. En los corrillos del justicialismo jujeño empezó a circular la versión de que el reordenamiento impulsado por la intervención buscaría acotar la competencia y habilitar únicamente a Leila Chaher y Guillermo Snopek como cabezas de lista. Incluso, en ese mismo clima de versiones y pases de factura, se llegó a instalar que Chaher conformaría una dupla con Liliana Fellner como candidata a vice. Sin embargo, esa información fue rápidamente desmentida por la propia Fellner, dejando al descubierto un escenario cargado de rumores, desconfianza y operaciones cruzadas que profundizan aún más la crisis interna.
Libertarios sin asfalto, pero con micrófono
Enero también dejó al descubierto que el “orden libertario” no vino con asfalto incluido. El estado deplorable de las rutas nacionales en Jujuy abrió una de las polémicas más ruidosas del mes y convirtió a la infraestructura vial en campo de batalla político. Desde la Unión Cívica Radical no dudaron en apuntar a los recortes del presidente Javier Milei, a los que responsabilizaron por el deterioro acelerado de las rutas, mientras el Gobierno provincial termina asumiendo tareas que, en los papeles, corresponden a la Nación.
El foco quedó puesto en Vialidad Nacional, hoy bajo la conducción de Mario Eduardo Briones, médico y jefe del 6º Distrito Jujuy, señalado por una gestión que todavía no muestra respuestas visibles. En ese escenario, el oficialismo provincial se defendió como pudo, pero fue rápidamente blanco de un contraataque libertario que eligió no hablar de baches sino de responsabilidades políticas, cargando de lleno contra la administración del gobernador Carlos Sadir.
Siete bancas y un objetivo: incomodar al poder
Lejos de replegarse, los libertarios olieron sangre y avanzaron. Con un bloque que ahora cuenta con siete diputados provinciales, el espacio comandado por su jefe de bancada, Federico Canedi, avisó que no piensa mirar desde la tribuna. “Vamos a dar los debates necesarios para saber qué se hace con la plata de los jujeños”, anticipó, dejando claro que la estrategia será incomodar, exponer y tensionar cada discusión que pase por la Legislatura.
En esa misma sintonía, el diputado Kevin Ballesty fue todavía más lejos y anunció pedidos formales de rendición de cuentas sobre la empresa Cannava y el proyecto de residuos GIRSU. Pero la jugada no se quedó ahí: Ballesty también apuntó contra Gastón Morales, hijo del exgobernador Gerardo Morales, para conocer el destino de los fondos públicos invertidos en Cannava, hoy en proceso de licitación para el sector privado.
Nada de esto ocurre por azar ni a puertas cerradas. Mientras algunos insisten en describir un año político “tibio”, en Jujuy el tablero ya está desplegado: el oficialismo reordena torres y alfiles para consolidar poder, el peronismo debate quién sigue en carrera y quién queda fuera del juego, y los libertarios ensayan movimientos audaces desde la Legislatura. Aún no hay jaque, pero sí estrategias activas, tiempos calculados y más de un rey que empieza a sentir incomodidad.
El 2026 no es un año electoral, pero es el tramo decisivo donde se define cómo se llegará al 2027. Y en ajedrez -como en política- no mover a tiempo también es una jugada, casi siempre perdedora.
*- Por Fabricio Rasjido
Director periodístico en La Voz de Jujuy



