Enero va llegando a su fin y el primer mes de 2026 en el norte dejó algunas señales y posicionamientos políticos de un año que, en materia electoral, asoma “tibio”, al menos en apariencia. Sin embargo, las fichas ya empezaron a moverse, porque la batalla de 2027 no está tan lejos como muchos creen. El tablero se rearma, las estrategias se ajustan y nada ocurre por casualidad. Vamos por partes.