La suspensión responde a la realización de mesas de examen destinadas a los alumnos que aún deben rendir materias pendientes.

Durante estas dos jornadas se interrumpirán las actividades áulicas en los establecimientos que tengan estudiantes en instancia de evaluación.

En cambio, las instituciones que no cuenten con alumnos para rendir deberán continuar con sus actividades de manera normal.

Aquellos colegios que requieran más días para completar las evaluaciones podrán solicitar autorización a Supervisión, aunque en esos casos las clases no se suspenderán.