Esta vez fue el turno de una mascota, que estaba sepultada desde el cuello, cubierto de escombros y estructuras de hierros.
Los rescatistas no dudaron un segundo y asistieron a un perrito de color blanco, le dieron agua, y posterior escavaron con sus manos para sacarlo.
El perro de nombre Pamuk, se encuentra al cuido de los vecinos y está hospitalizado.



