“Nosotros venimos hoy a reclamar porque, sinceramente, ya no damos más. Estamos con sueldos que están por debajo del índice de la pobreza, según lo que marca el INDEC”, señaló la representante sindical.

Palavecino explicó que el salario básico del sector es de $152.000 y que una gran parte del ingreso está compuesto por sumas adicionales. “Nuestro recibo de sueldo tiene un porcentaje del 40% que es nuestro verdadero sueldo. El resto son sumas de componentes adicionales y suplementos variables”, indicó.

Según detalló, esos suplementos generan inestabilidad en los ingresos mensuales de los trabajadores. “Esos suplementos variables le permiten al Estado este mes pagártelo, el mes que viene, si quiere no te lo paga, si quiere lo disminuye, si quiere lo aumenta, entonces nunca vas a cobrar lo mismo”, sostuvo.

También se refirió a la carga horaria del sector, que pasó a 44 horas de trabajo mensuales tras la incorporación de horas adicionales en la década del 90. De acuerdo con sus cálculos, ese incremento representa aproximadamente un 45% más de trabajo, pero se paga cerca de “$75.000 más o menos”, monto que definió como una “sobrecarga laboral”.

La dirigente además describió las condiciones de quienes trabajan en zonas alejadas. “Por ejemplo, un enfermero que se va a una zona inhóspita. Estamos hablando de 5 mil metros sobre el nivel del mar, a 7 grados bajo cero de temperatura”, afirmó, al explicar que en esos lugares muchas veces la enfermería es “la cara visible de la salud pública en toda la provincia”.

En esos casos, el adicional puede figurar como del 80%, pero en la práctica equivale a “122 mil pesos, según precisó.

Palavecino también cuestionó otros incentivos ofrecidos al personal. “Hoy a los chicos les están ofreciendo $40.000 pesos de adicional para no enfermarte, para que no se enfermen tus hijos, para no llevarlos a la escuela”, indicó, y remarcó que “no alcanza ni para pagar un canguro que te retire los chicos de la escuela”.

La representante del sector aseguró que muchos trabajadores tienen dificultades para cubrir gastos básicos. “Con un millón, que es el promedio de lo que cobra un enfermero, 350 mil o 400 mil pesos de alquiler, 500 mil pesos de comida mínima para tres chicos, más las boletas, se te fue todo el sueldo”, expresó.

Finalmente, reclamó una recomposición del salario básico del sector. “Queremos que nos mejoren ese básico remunerativo para que realmente podamos simplemente comer”, concluyó.