El vicegobernador de Jujuy, Alberto Bernis, salió al cruce del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, por sus cuestionamientos a las políticas provinciales de “compre local”, que buscan priorizar a empresas jujeñas como proveedoras de los sectores minero y energético.

Sturzenegger había planteado que limitar la provisión a pequeñas empresas locales puede impedir el desarrollo de una economía de escala y dificultar una distribución más equitativa de los beneficios generados por la minería y la energía.

Frente a estos cuestionamientos, Bernis defendió la continuidad de las políticas de promoción de proveedores locales y advirtió sobre el impacto que tendría para la economía provincial y regional una eventual eliminación de estas medidas.

“Milei quiere terminar con la compra local”, sostuvo Bernis, quien cuestionó la posibilidad de que empresas de Buenos Aires o compañías extranjeras pasen a ocupar el lugar de los proveedores jujeños.

En ese sentido, el vicegobernador aseguró que una medida de este tipo “dinamitaría la economíay podría dejar a más de 10.000 personas sin fuente de trabajo, cifra que consideró incluso un cálculo mínimo sobre el impacto que podría tener en el empleo.

La advertencia por la salida de recursos

Bernis también cuestionó el efecto que tendría sobre la economía provincial el reemplazo de proveedores locales por empresas radicadas fuera de Jujuy.

Según planteó, la reducción de la participación de empresas jujeñas generaría un menor movimiento económico dentro de la provincia, ya que parte de los recursos obtenidos por la actividad minera y energética dejarían de circular localmente.

“El movimiento de energía sería muy bajo, se iría la plata para otro lado, para capitales extranjeros o para capitales de Puerto Argentino”, expresó el vicegobernador.

De esta manera, Bernis defendió el esquema de compre local como una herramienta para sostener el empleo, fortalecer a las empresas jujeñas y garantizar que una mayor parte de los recursos generados por las actividades estratégicas permanezca y se reinvierta en la provincia.

El planteo vuelve a poner en el centro del debate la relación entre las políticas nacionales de desregulación y las estrategias provinciales destinadas a fortalecer a los proveedores locales, particularmente en sectores considerados claves para el desarrollo económico de Jujuy, como la minería y la energía.