Mientras el Senado se apresta a convertir en ley la reforma laboral el próximo viernes, los sectores “duros”, con la UOM a la cabeza, definirán un paro de 24 horas para ese día más 12 horas de movilización y le pedirán formalmente a la CGT que se sumen, aunque la conducción de la central ya se focaliza en su judicialización.