Un respaldo que llegó a su límite
Hasta las últimas horas, el Gobierno había sostenido su defensa de Adorni. Sin embargo, el escenario comenzó a modificarse durante la gira presidencial por España, cuando Milei aseguró que removería a cualquier funcionario si la Justicia comprobara hechos de corrupción.
"Si lo consideraran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada", afirmó el Presidente durante una conferencia en Madrid, aunque también reiteró su confianza en la inocencia del entonces jefe de Gabinete.
Tras ese pronunciamiento Adorni mantuvo una reunión en Casa Rosada con la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, donde se habría acordado su salida del Ejecutivo.
El peso de las denuncias
La renuncia se produce luego de varios meses de cuestionamientos públicos por presuntas inconsistencias patrimoniales, bienes que no habrían sido incorporados en declaraciones juradas y distintas investigaciones judiciales vinculadas al origen de parte de su patrimonio.
La causa es investigada por el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien ordenó diversas medidas para reconstruir movimientos financieros y operaciones patrimoniales. Entre ellas figuran pedidos de información sobre activos digitales, operaciones inmobiliarias y documentación relacionada con adquisiciones realizadas por el exfuncionario y su entorno familiar.
Mientras tanto, sectores de la oposición habían impulsado pedidos para que Adorni fuera interpelado en el Congreso e incluso reclamaban su apartamiento del cargo.
El Gobierno busca reordenar el gabinete
Con la salida de Adorni, la Casa Rosada deberá definir rápidamente a su sucesor en un contexto político complejo y con una agenda legislativa que requiere nuevos acuerdos parlamentarios.
Según trascendió, uno de los nombres que aparece como posible reemplazante es el del actual ministro del Interior, Diego Santilli, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial por parte del Gobierno nacional.
En paralelo, el oficialismo intenta recuperar la iniciativa política luego de varias semanas en las que la situación judicial del funcionario desplazó de la agenda los principales anuncios económicos de la administración libertaria.
Del ascenso político a la salida del Gobierno
Adorni había llegado al Gobierno en diciembre de 2023 como vocero presidencial y rápidamente se convirtió en una de las figuras de mayor exposición pública de la gestión de Javier Milei.
Su protagonismo creció tras las elecciones legislativas porteñas y posteriormente fue designado jefe de Gabinete, consolidándose como uno de los funcionarios de mayor confianza del Presidente y de Karina Milei.
Su renuncia pone fin a una etapa de fuerte protagonismo político dentro del oficialismo, mientras la investigación judicial continuará su curso y el Gobierno inicia una nueva reconfiguración de su equipo de gestión.



