En un giro clave dentro de la negociación parlamentaria, el Gobierno nacional decidió retirar el controvertido artículo 44 del proyecto de reforma laboral, que establecía límites y recortes en las licencias médicas. La medida se adoptó luego del fuerte rechazo expresado por bloques aliados y gobernadores, que habían advertido que no acompañarían la iniciativa si ese punto no era modificado.

Fuentes parlamentarias confirmaron que el artículo será eliminado en la reunión plenaria de comisión prevista en Diputados, con el objetivo de asegurar el dictamen y avanzar hacia la sesión convocada para el jueves próximo. La Casa Rosada busca que la Cámara baja apruebe el proyecto con cambios y que el Senado lo convierta en ley la semana siguiente, en plena convocatoria a extraordinarias.

El artículo que encendió la polémica

El artículo 44 modificaba el régimen previsto en la Ley de Contrato de Trabajo para los casos de accidentes y enfermedades no vinculados a la actividad laboral. La redacción establecía que el trabajador podría percibir el 50% o el 75% de su salario —según las circunstancias— durante un período de tres o seis meses, reduciendo la cobertura actual en determinados supuestos.

El punto generó fuertes críticas por parte del PRO, la UCR, gobernadores provinciales y bloques dialoguistas como Hacemos Coalición Federal, cuya postura fue determinante para forzar la revisión. Desde ese espacio habían adelantado que no votarían el proyecto si no se retiraba el artículo.

El debate se intensificó tras conocerse la “letra chica” del proyecto, que proponía endurecer controles y limitar días de licencia por enfermedad. Legisladores opositores advirtieron que la iniciativa podía afectar derechos adquiridos y perjudicar especialmente a trabajadores con enfermedades crónicas.

La reacción sindical fue inmediata. Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) calificaron la propuesta como “un ataque a conquistas históricas” y exigieron que se respeten los convenios colectivos vigentes. Otros gremios se sumaron con comunicados y advertencias públicas.

El Gobierno optó por priorizar la aprobación general de la reforma antes que insistir en un punto que amenazaba con hacer fracasar todo el paquete legislativo. En un escenario de mayoría ajustada y negociaciones permanentes, cada voto resulta determinante.

Desde el oficialismo remarcaron que la eliminación del artículo no implica abandonar la discusión sobre el régimen de licencias, sino postergarla para un debate posterior con mayor consenso político.

La decisión dejó en evidencia la fragilidad del armado parlamentario y la necesidad del Ejecutivo de construir acuerdos caso por caso. Ahora, el foco está puesto en la sesión de Diputados, donde se definirá el destino de una reforma que el Gobierno considera estratégica para “modernizar” el mercado laboral.

Mientras tanto, sindicatos y cámaras empresariales siguen de cerca el debate, conscientes de que cualquier cambio en la legislación laboral impactará directamente sobre millones de trabajadores y empleadores en todo el país.