El proyecto establece cambios en el régimen de horas extras, indemnizaciones, fondos de asistencia laboral y modalidades de vacaciones, mientras mantiene aportes automáticos a las cajas sindicales. La aprobación en general permite que la ley avance ahora a la votación en particular en el Senado.

Cambios clave y negociaciones de último momento

Durante la jornada, el oficialismo incorporó modificaciones para garantizar el respaldo de aliados y la protección de derechos gremiales. Entre las medidas destacadas se incluyó la obligatoriedad de contribuciones a las cajas sindicales sin vencimiento, ajustes en la Justicia laboral porteña y un esquema de remuneraciones en caso de enfermedad o accidente.

El Gobierno también confirmó que las remuneraciones podrán abonarse en pesos, moneda extranjera o especie, y que se mantendrá la exclusión de las billeteras virtuales como destino de los salarios. La intención es garantizar seguridad jurídica y claridad en los pagos, mientras se promueven incentivos para el blanqueo laboral.

Banco de horas, indemnizaciones y servicios esenciales

La reforma reemplaza el pago de horas extras por un banco de horas que permite compensar jornadas largas con descansos equivalentes. Las indemnizaciones se actualizarán con un 3% anual de plus sobre la inflación, y el Fondo de Asistencia Laboral cubrirá eventuales diferencias. Los servicios esenciales como hospitales, telecomunicaciones y educación deberán garantizar al menos un 75% de prestación durante conflictos laborales.

Otros cambios incluyen la promoción de pagos por mérito, la posibilidad de fraccionar vacaciones y la eliminación de la “ultraactividad” de los convenios colectivos, asegurando que no se extiendan automáticamente tras su vencimiento.

Próximos pasos y relevancia

Tras la media sanción en general, la reforma laboral sigue su trámite en particular, donde se debatirán detalles y ajustes finales antes de su posible sanción definitiva. La votación refleja la estrategia del oficialismo de combinar negociaciones privadas con decisiones públicas, consolidando una mayoría en el Senado para avanzar con la agenda laboral.

Con estas modificaciones, la reforma busca modernizar las relaciones laborales, equilibrar derechos de trabajadores y empleadores y establecer un esquema de protección y regulación más claro en el mercado de trabajo argentino.