El oficialismo reconoce que no cuenta con mayoría propia y necesita el respaldo de sectores del PRO, la Unión Cívica Radical y fuerzas provinciales. Según fuentes parlamentarias, la reunión servirá para revisar el estado de las negociaciones y atender observaciones de distintos bloques, con el objetivo de reducir diferencias antes del debate en el recinto.  

Desde el Gobierno aseguran que existen condiciones para reunir los votos necesarios y que la reforma laboral podría convertirse en el punto de partida para otros proyectos incluidos en la agenda de extraordinarias. El tratamiento en el Senado está previsto para mediados de febrero, aunque la fecha dependerá del resultado de las conversaciones políticas en curso.

La agenda legislativa también contempla la Ley de Régimen Penal Juvenil, modificaciones a la Ley de Glaciares, el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea y la designación de embajadores extraordinarios.  

Con información de: Ámbito