El ministro de Economía, Luis Caputo, inició en Washington una serie de reuniones clave con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, en el marco de las gestiones para concretar el apoyo financiero prometido por Donald Trump al gobierno de Javier Milei.

“Me complace dar la bienvenida a Luis Caputo y a la delegación argentina al Tesoro de los Estados Unidos. Durante su estadía en Washington continuaremos nuestras productivas conversaciones sobre las diversas opciones que el Tesoro tiene preparadas para apoyar las sólidas políticas de Argentina”, publicó Bessent en su cuenta oficial de X (ex Twitter).

Caputo viajó acompañado por Santiago Bausili (presidente del Banco Central), José Luis Daza (viceministro de Economía) y Pablo Quirno (secretario de Finanzas). Según fuentes del Tesoro estadounidense, las conversaciones giraron en torno a distintos mecanismos de respaldo financiero, entre ellos:

Compra de bonos argentinos en dólares.

Crédito stand-by.

Intervenciones sobre deuda pública en el mercado primario y secundario.

Un swap de USD 20.000 millones.


Sin embargo, el entusiasmo inicial se moderó luego de que Bessent aclarara en una entrevista con CNBC que “no estamos poniendo dinero en Argentina”, una frase que marcó distancia respecto a la idea de un rescate directo.

El Gobierno argentino mantiene un fuerte hermetismo sobre el avance de las negociaciones, aunque no se descarta que Caputo mantenga también un encuentro con autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que ya otorgó un waiver tras el incumplimiento en la meta de reservas.

Tensión cambiaria y maniobras del Tesoro

El viaje del equipo económico ocurre en un contexto de fuerte presión sobre el mercado cambiario. En los últimos días, el Gobierno intervino de forma directa para sostener la cotización del dólar oficial en torno a los $1.424,5, según datos de la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI).

De acuerdo con estimaciones privadas, el Tesoro vendió cerca de USD 950 millones en tres jornadas hábiles —casi el 42% de las divisas acumuladas tras la baja temporal de retenciones al campo—, lo que redujo notablemente el margen de maniobra del Banco Central.

“La estabilidad no responde a una menor demanda, sino a la firme intervención oficial”, advirtió PPI.

La consultora Wise Capital calculó que el Gobierno, luego de haber sumado algo más de USD 2.200 millones provenientes del agro, “ya utilizó la mitad para contener el dólar”, en un escenario donde la demanda se mantiene firme a menos de tres semanas de las elecciones legislativas de medio término.

“Modo supervivencia” antes de las elecciones

El análisis de Econviews fue tajante: el Ejecutivo está “en modo supervivencia y asumiendo riesgos que pueden hipotecar el futuro”. Según su informe, gran parte de las reservas obtenidas por la baja de retenciones “se usaron para intervenir el tipo de cambio”, lo que contradice los compromisos asumidos con el FMI y el Tesoro estadounidense.

“La apuesta es llegar a las elecciones sin una devaluación brusca que ponga en riesgo la obtención de una tercera parte de los legisladores, clave para sostener vetos”, sostuvo la consultora. Y añadió: “Es tarde para sincerar el tipo de cambio y caro mantenerlo hasta el 26”.

Mientras tanto, la mirada de Washington y del mercado está puesta en el desenlace de esta gira: si el “salvataje Trump” se concreta o si, como anticipó Bessent, la ayuda se limitará a respaldo político y técnico, pero sin dólares frescos.